El Senado de Argentina comenzó por la tarde del martes a discutir un proyecto para legalizar el aborto, el cual cuenta con amplias posibilidades de convertirse en ley, tras ser aprobado hace semanas por los diputados en medio de intensos debates públicos.

La norma, que cuenta con el respaldo del oficialismo de centroizquierda, sería pionera -después de la de Uruguay- en una región profundamente católica como América Latina. Medios locales esperan una reñida votación, con una leve ventaja para quienes respaldan el proyecto.

Un portavoz del Senado dijo a Reuters que la sesión podría durar casi 12 horas, por lo que la iniciativa -que prevé la interrupción legal y gratuita de los embarazos hasta la decimocuarta semana de gestación- no se votaría hasta la madrugada del miércoles.

"Este problema existe. Está instalado hace años. Lo que pasa es que hay una Argentina hipócrita que lo niega, como negaba la homosexualidad o negaba la unión de personas del mismo sexo. Como la Argentina hipócrita negaba el divorcio", dijo el presidente de centroizquierda Alberto Fernández en una entrevista al canal público de televisión en la noche del lunes.

La Iglesia Católica local pidió al Senado que rechace el proyecto durante una celebración religiosa el fin de semana.

La actual normativa argentina sólo permite la interrupción voluntaria del embarazo cuando hay un riesgo grave para la madre o en caso de violación, pero los impulsores del derecho a abortar libremente destacan que las mujeres muchas veces no reciben atención adecuada, en particular cuando son pobres.

Grupos feministas y de defensores de la iniciativa convocaron a manifestarse en las principales ciudades del país por la tarde del martes con sus característicos pañuelos verdes, mientras se espera que los opositores también salgan a las calles con pañuelos celestes.

"Desde hace décadas estamos esperando este momento. El aborto legal es un reclamo social y transversal, la divulgación de esta ley significará más y mejor democracia", señalaron más de 1,500 personalidades de la cultura argentina en una carta pública dirigida el fin de semana a los senadores.

El cambio normativo fue rechazado en otras oportunidades por el Congreso, aunque nunca había contado con el respaldo explícito del partido gobernante. Un proyecto similar de despenalización del aborto fue rechazado en el Senado por un escaso margen en 2018.

La iniciativa considera un proyecto de ley paralelo para asistir a las mujeres que desean seguir adelante con su embarazo y enfrentan severas dificultes económicas o sociales.

kg