Londres. Carismática, conocida por su humor y respetada incluso por sus rivales, Ruth Davidson, la jefa de los conservadores escoceses, es la antítesis de Theresa May, a quien salvó con una espectacular elección el jueves en Escocia.

Sin el avance de los Tories escoceses, que de uno pasaron a 13 escaños en el parlamento -su mejor resultado desde la década de los 70-, la primera ministra británica, quien perdió la mayoría en estos comicios, habría quedado definitivamente condenada.

Los tories al norte de la frontera son considerados como una especie en extinción. Margaret Thatcher los convirtió en nasty party al no tener piedad alguna con el colapso de la industria escocesa y, desde entonces, todo aquel que vota al partido inglés es considerado un traidor. Hasta ahora.

Theresa May ya habría sido expulsada de Downing Street , enfatizó el periodista y escritor escocés Allan Massie en el The Telegraph.

Con este resultado, Davidson dio un segundo empujoncito a May asestando un serio revés al Partido Nacional Escocés que perdió 21 bancas y deja así en suspenso las ambiciones independentistas de la formación.

En Londres, algunos sueñan incluso con ver a la experiodista de 38 años bajar de su Escocia natal para asumir cargos a nivel nacional.

Pero según uno de sus allegados, citado por la prensa británica, Ruth prefiere quedarse en Escocia, contraer matrimonio y tener un hijo con su novia irlandesa, Jen Wilson.

La fuerte personalidad de Davidson, su homosexualidad reivindicada y sus cualidades de oradora, quien no desdeña un vaso de vodka y que practica el kickboxing, son la antítesis de Theresa May, de personalidad más discreta.

Sus ardientes discursos repletos de humor dieron en el blanco entre los electores de una región que durante mucho tiempo fue un territorio difícil para los conservadores.

Desintoxicó la marca Tory para darle al partido lo mejor de Escocia en 34 años , escribió el domingo el Sunday Times.