Moscú. El derribo de un avión de combate ruso en la frontera de Turquía y Siria ha dividido a dos hombres fuertes y obstinados, que cada vez más están involucrados en la guerra civil de Siria: por un lado, el presidente ruso Vladimir Putin, y por el otro, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Funcionarios de ambos países descartaban el miércoles la posibilidad de un conflicto directo por el derribo. No vamos a librar una guerra contra Turquía , dijo el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, a pesar de que Moscú había dicho que veía el ataque como una provocación planificada .

El gobierno turco ofreció sus condolencias por la muerte de un piloto ruso y una marine en el derribo del avión y en el intento de rescate de su tripulación, primeras víctimas mortales desde que Rusia inició sus ataques aéreos en Siria.

Pero el incidente ha puesto de manifiesto un potencial conflicto entre las potencias extranjeras de apoyo y oposición del presidente sirio, Bashar al-Assad, a pesar de tener un objetivo compartido que es el Estado Islámico.

Rusia dijo después del incidente que su derribado avión Su-24, no violó el espacio aéreo turco, pero las autoridades turcas rechazan la afirmación. Putin dijo el martes que aun cuando el avión entró brevemente al espacio aéreo turco, no era una amenaza.

En Moscú, al menos, el evento está siendo visto como algo más grande que un ataque contra un avión errante. El conflicto ocurrió porque Rusia estaba atacando a los grupos rebeldes, que son aliados de Turquía , dijo Alexander Baunov, analista de Moscú, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de un choque accidental. Es un error decir que esto sucedió debido a que los cielos están llenos de aeronaves .

Más tarde, en una medida que aumenta la amenaza de confrontación militar entre el miembro de la OTAN y Rusia, Vladimir Putin ordenó el despliegue de sistemas de misiles de defensa aérea en una base aérea rusa en Siria.

Uno de los pilotos del avión derribado murió y el otro fue rescatado por comandos del ejército sirio y entregado en la base rusa.

El incidente es el primero donde un integrante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) derriba un avión ruso en medio siglo. Si Rusia derribara un avión turco, Turquía probablemente se declararía bajo ataque y pediría asistencia militar de sus aliados en la OTAN.

Los sistemas de misiles S-400 serán enviados a la base aérea Hemeimeem en la provincia costera siria de Latakia, a unos 50 kilómetros al sur de la frontera con Turquía. Los sistemas tienen un alcance de 400 kilómetros y son capaces de impactar a jets turcos con precisión mortal.

El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, dijo el miércoles que el crucero portamisiles Moskva ya estaba más cerca de la costa para proteger a las aeronaves rusas en misión cerca de la frontera de Siria con Turquía con su sistema de defensa aéreo Fort de largo alcance.

Algunos legisladores rusos indicaron que Moscú debería tomar medidas severas contra empresas turcas en Rusia, pero Lavrov dijo que no queremos crear problemas para los productores y exportadores turcos, que no son responsables de lo sucedido . Pero agregó que no podemos sino reaccionar a lo que ocurrió .

En una intervención en Estambul, Erdogan dijo que Turquía está a favor de la paz, el diálogo y la diplomacia .

Sin embargo, el mandatario defendió la decisión de su país para derribar el avión diciendo que nadie debería esperar que Turquía se mantenga en silencio ante incursiones fronterizas o la violación de sus derechos .