Moscú. El ministro de Defensa de Irán anunció la recepción de un potente sistema de defensa aérea de misiles S-300 de Rusia, que forma parte de un acuerdo de armas restablecido tras el acuerdo nuclear de la república islámica con potencias mundiales, el año pasado.

El general iraní, Hossein Dehghan, dijo que el sistema S-300, a menudo comparado con el sistema de misiles tierra-aire Patriot, se ha entregado a la base Khatam al-Anbiya, informaron agencias de noticias estatales iraníes. Autoridades rusas han dicho que planean entregar al menos otros cuatro sistemas de defensa de misiles para el final del año.

La entrega es parte de un contrato de 800 millones de dólares acordado en el 2007, en virtud del cual Rusia le proporcionará a Irán cinco modernos sistemas S-300, que tienen un rango de alcance de alrededor de 120 millas, que pueden alcanzar aeronaves o misiles balísticos de corto y medio alcance. Rusia suspendió las entregas en el 2010, en medio de protestas de Israel y Estados Unidos.

El presidente ruso, Vladimir Putin, levantó la prohibición el año pasado, poco después de la firma del acuerdo nuclear en Lausana, Suiza. En su momento, el ministro de Asuntos Exteriores, Sergéi Lavrov, dijo públicamente que no había ninguna necesidad de este tipo de embargo y añadió que la prohibición de las ventas de misiles había sido unilateral y voluntaria .

Elizabeth Trudeau, una portavoz del Departamento de Estado, dijo que Estados Unidos se opone a la venta de tales equipos sofisticados como el S-300, pero que no viola el acuerdo nuclear o las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Es un sofisticado aparato militar , dijo Trudeau, al agregar que han dado a conocer sus preocupaciones desde hace mucho tiempo sobre estas armas en particular.

Desde que se concretó el acuerdo nuclear con Irán en julio, que levantaba parcialmente las sanciones contra la república islámica a cambio de restricciones sobre su programa nuclear, Rusia ha hecho nuevas ofertas comerciales y contratos de armas con el país. De acuerdo con informes de los medios rusos, los contratos incluyen ventas de aviones de combate, tanques y buques, que no forman parte de las sanciones de armas impuestas por las Naciones Unidas que permanecen en vigor.