Rusia clasificó este viernes a Estados Unidos y a la República Checa como "países inamistosos", en pleno pulso diplomático con Occidente.

El decreto gubernamental ruso fue publicado a pocos días del primer encuentro entre el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, y el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, al margen de la cumbre del Consejo del Ártico el 20 de mayo en Islandia, para preparar una cumbre entre los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin en junio.

A consecuencia de esta clasificación, la embajada estadounidense no podrá emplear a ningún ciudadano ruso, mientras que la legación checa podrá emplear un máximo de 19 trabajadores locales.

La embajada estadounidense ya había anunciado esta semana la suspensión de la gran mayoría de servicios consulares a causa de las sanciones rusas, que la obligaron a despedir a su personal local y a reducir "sus empleados en 75 por ciento".

El presidente Vladimir Putin había ordenado a finales de abril de 2021 al ministerio de Relaciones Exteriores que estableciera una lista de "países inamistosos" para "proteger los intereses y la seguridad" de Rusia.

Las tensiones entre Rusia y las capitales occidentales se incrementaron en los últimos meses en torno a una larga lista de temas que van de la suerte del opositor preso Alexéi Navalni al tema ucraniano y acusaciones reiteradas de ciberataques y espionaje.

Paralelamente, las relaciones estadounidense-rusas siguieron degradándose desde la llegada a la Casa Blanca de Biden.

El presidente estadounidense ordenó a mediados de abril la expulsión de diez diplomáticos por su papel en un ciberataque e injerencia en las elecciones estadounidenses.

Rusia, que denuncia acusaciones infundadas, tomó represalias y declaró a 10 diplomáticos estadounidenses persona no grata, prohibió la entrada a su territorio de varios responsables estadounidenses y prohibió a sus nacionales trabajar para las representaciones diplomáticas de ese país.