Rockford.- La dura batalla entre Mitt Romney y Rick Santorum por ganar en Michigan se estrechó el lunes, en unos comicios estatales que podrían resultar fundamentales para elegir al candidato republicano que competirá por la presidencia de Estados Unidos.

Un nuevo sondeo indicó que Santorum frenó la fuga de votos iniciada tras una débil aparición en un debate en Arizona la semana pasada, en la antesala de las primarias de Michigan que se celebran el martes.

El sondeo de Mitchell Research/Rosetta Stone indicó que el ex senador de Pensilvania se encuentra en un empate técnico con Romney, con 37% de apoyo frente al 35% de su rival, tras haber perdido el liderato la semana pasada. El margen de error de la encuesta es de tres puntos porcentuales.

"La volatilidad, que creíamos había cambiado (el panorama electoral), no lo ha hecho. La carrera sigue siendo muy fluida", dijo Steve Mitchell, presidente de Mitchell Research & Communications, una empresa republicana que encuestó a 858 votantes de las primarias de ese partido.

En tanto, Romney tiene una cómoda ventaja en Arizona, que también acudirá el martes a las urnas.

De ganar en Michigan, su estado natal, Romney reactivaría una campaña que había perdido fuerza ante el empuje de Santorum. Pero una derrota sería humillante y plantearía grandes dudas sobre su candidatura, una semana antes del día más intenso de la campaña, el "Súper Martes", cuando 10 estados celebran sus primarias.

Una derrota de Romney en Michigan también podría provocar que los líderes republicanos, preocupados porque las opiniones sociales de Santorum lo hacen inelegible, busquen un nuevo candidato para sumarse a la campaña por elegir al rival del presidente demócrata Barack Obama en las elecciones del 6 de noviembre.

Después de días de atención sobre su oposición a los métodos anticonceptivos y las pruebas prenatales, Santorum intentó enfocarse en la economía estadounidense, el tema central de la campaña presidencial de 2012.

En un artículo de opinión publicado en el Wall Street Journal, Santorum pidió que haya sólo dos tramos de impuesto sobre los ingresos y la aprobación del polémico oleoducto Keystone desde Canadá. El precandidato republicano prometió además hacer recortes presupuestarios por un valor de 5 billones de dólares a lo largo de cinco años.

"Trabajaré con el Congreso y el pueblo estadounidense para volver a crear un entorno económico donde el trabajo duro se vea recompensado, las oportunidades igualitarias existan para todos y las familias que cuidan de sus hijos puedan de nuevo ser optimistas por su futuro", escribió.

En su planteamiento económico, Santorum criticó el historial de Romney como ex gobernador de Massachusetts y dijo que el plan de su rival de recortar los impuestos para todos los estadounidenses en un 20 por ciento no es suficiente.

En Rockford, Romney devolvió el ataque y sugirió que Santorum ha pasado demasiado tiempo atendiendo los temas sociales, al decir: "Me alegro de que reconozca que esto tiene que ser una campaña sobre la economía".

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