Beirut. HACE UNA década el Medio Oriente pudo haber respondido a la muerte de Osama Bin Laden con una furia desbordada contra EU. Pero hoy, cuando la región está convulsionada por revoluciones populares en su mayoría pacíficas, la respuesta a su muerte ha sido más bien tranquila y apagada, otra señal de que la vieja guardia árabe está en vías de desaparecer.

Para la nueva generación, el joven tunecino que se inmoló y prendió una revolución es mucho más heroico que Bin Laden, cuya visión de martirio y guerra santa ha sido sustituida por aspiraciones más prosaicas como elecciones libres, buen gobierno y el fin de la corrupción.

Vemos manifestaciones en favor de la libertad y la democracia, no hay duda. Pero, ¿por Osama Bin Laden? Definitivamente no , dijo Mustafa Alani, director del Programa de Estudios sobre Seguridad y Terrorismo, perteneciente al Centro de Estudios del Golfo en Dubai.

Noticias sobre la muerte del árabe más famoso del mundo incitaron algunas ruidosas reacciones contra EU. La Hermandad Musulmana pidió a Washington retirarse de la región, mientras en la Franja de Gaza el movimiento Hamas condenó la muerte, alabando a Bin Laden como un guerrero árabe y musulmán .

La región sigue albergando a poderosas corrientes de extremismo islámico, capaces de infringir daños severos a pesar de ser relativamente pocos.

Para muchos, Bin Laden pertenecía a la vieja guardia árabe, al igual que los presidentes de Egipto y Túnez, quienes fueron derrocados este año.

La muerte de Bin Laden no pudo llegar en mejor momento , opinó Abdulkhaleq Abdulla, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de los Emiratos. Osama fue uno de los líderes que estuvo detrás de la miseria, derrotas y estancamiento que el mundo árabe ha estado sufriendo .