Madrid. El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy,  afronta  su segunda moción de censura en menos de un año, la primera con serias opciones de prosperar, promovida por el opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), descartó dimitir de su cargo.

“Mi intención es cumplir el mandato de los españoles, máxime después de haber aprobado los presupuestos generales”, dijo Rajoy ante el Congreso tras la sentencia judicial que condenó a varios miembros del partido gobernante por lucrarse en una trama de corrupción.

La condena judicial ha sido un duro golpe para el conservador Partido Popular que preside Mariano Rajoy, condenado a pagar 245,492 euros como “partícipe a título lucrativo” de la trama, definida en la sentencia como “un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional”.

Igualmente, la sentencia afirma que hubo una contabilidad paralela en el partido desde 1989, y duda de la credibilidad de la declaración judicial que prestó el propio Rajoy en julio del año pasado como testigo, donde afirmó ignorar las finanzas del PP pese a llevar tres décadas ocupando cargos directivos.

Incertidumbre

El Congreso de los Diputados debate este jueves y viernes la moción con la que el líder socialista Pedro Sánchez plantea remover a Rajoy de su cargo y sustituirlo, aunque se desconoce si logrará obtener los votos suficientes para alcanza su objetivo.

Sánchez cuenta con los 84 votos socialistas, más 67 de Unidos Podemos, uno de Nueva Canarias y cuatro de Compromís, con lo que suma 156 de los 350 escaños de la Cámara. Para que la moción prospere, necesita al menos 176 votos a favor, por lo que Sánchez negocia con varios de los partidos políticos que aún no deciden su voto, a los que intenta convencer.

Las dudas se centran en el Partido Nacionalista Vasco, que tiene cinco diputados y que no desvelará el sentido de voto sino hasta después de haber escuchado el programa del PSOE en el debate de este jueves.

La misma posición de espera también la adoptó el Partido de los Demócratas Catalanes, del independentista Carles Puigdemont y con ocho escaños, así como Esquerra Republicana de Cataluña, con nueve diputados y los dos diputados independentistas vascos de Eh Bildu.

En caso de prosperar la moción, habría un cambio de presidente en favor de Sánchez que podría encabezar un gobierno apoyado por otras formaciones políticas que respalden la salida de Rajoy.

Sin embargo, si la moción no es aprobada, el PSOE no puede proponer una nueva moción de censura en el actual periodo de sesiones.