Moscú. Vladimir Putin instó el día de  ayer 30 de junio, a los rusos a que garanticen la “estabilidad, la seguridad y la prosperidad” del país, cuando está a punto de terminar la votación en referéndum de la reforma de la Constitución que reforzará su poder.

“No solo votamos las reformas en tanto que normas jurídicas, votamos por el país en el que queremos vivir (...) el que queremos transmitir a nuestros hijos y nietos”, dijo en una breve alocución televisada sin mencionar la medida que le permitirá potencialmente permanecer en el poder hasta 2036.

El “voto popular” sobre la reforma constitucional estaba previsto inicialmente el 22 de abril, pero fue aplazado por la epidemia del coronavirus. Para evitar la afluencia en los centros de voto sin incidir en la participación, la votación empezó el 25 de junio y concluirá el 1 de julio.

La medida más impactante autoriza al presidente rudso Vladimir Putin a permanecer en el Kremlin dos mandatos más, hasta el 2036, cuando cumpla 84 años. Pero no habló de ella ayer 30 de junio.

No vinculante

Asimismo, la nueva Constitución reforzará las prerrogativas presidenciales, como el nombramiento y despido de jueces, indexará las jubilaciones, inscribe la “fe en Dios” y el matrimonio como institución heterosexual y a los niños como la “prioridad más importante de las políticas públicas”.

En conjunto, se trata de un sistema de valores patrióticos conservadores del jefe del Estado ruso y de su discurso a favor de la natalidad ante el declive demográfico.

La reforma ya ha sido adoptada por el Parlamento, pero Putin consideró que debía ser sancionada por el voto popular aunque este no será vinculante.