Moscú. El encarcelado crítico del Kremlin Alexei Navalny aseguró que una comisión penitenciaria lo había designado como extremista y terrorista, pero que oficialmente ya no lo consideraba como un riesgo de fuga.

Desde Instagram el opositor informó que había sido convocado ante una comisión que votó por unanimidad a favor del cambio de estatus.

La designación marca una nueva escalada de la presión oficial contra el más prominente crítico interno del presidente Vladimir Putin, que actualmente cumple dos años y medio de prisión por violaciones de la libertad condicional que, según él, fueron inventadas para frustrar sus ambiciones políticas.

Navalny se tomó el anuncio a la ligera, diciendo que se alegraba de que ya no se le designara como propenso a fugarse y que, por tanto, sería sometido a controles nocturnos menos frecuentes y estrictos por parte de los guardias.

"Es que ahora hay un cartel sobre mi litera que dice que soy un terrorista", dijo Navalny en el post, publicado con la ayuda de sus abogados.

Rusia evade tema

Las autoridades rusas no confirmaron inmediatamente el cambio de estatus de Navalny y el Servicio Penitenciario Federal (FSIN, por sus siglas en ruso) no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Navalny, de 45 años, fue encarcelado tras regresar a Rusia a principios de este año desde Alemania, donde se sometió a meses de tratamiento para recuperarse de haber sido envenenado con un raro agente nervioso en Siberia en agosto de 2020.

El Kremlin negó cualquier implicación en el envenenamiento y ha dicho repetidamente que su tratamiento es competencia del servicio penitenciario. Putin se esfuerza por evitar incluso mencionar su nombre.

El mes pasado, Rusia abrió una nueva causa penal contra Navalny que podría mantenerlo en prisión 10 años más.