Berlín. Ayer, los votantes en el estado más poblado de Alemania fortalecieron a un gobierno regional de centro-izquierda, el cual los partidarios conservadores de la canciller Angela Merkel habían presentado como irresponsable y despilfarrador, además de infringirle una derrota vergonzosa al partido de la lideresa alemana, mostraron las proyecciones.

Los socialdemócratas de centro-izquierda y Los Verdes, los principales partidos de oposición de Alemania, obtuvieron el apoyo combinado de alrededor de 51% en las elecciones del estado de Renania del Norte-Westfalia, de acuerdo con las proyecciones del canal de televisión ARD, basadas en las encuestas de salida y el conteo inicial.

Eso sería suficiente para darles una mayoría en la Legislatura estatal, la cual estuvieron a punto de lograr en las elecciones regionales de hace dos años. Mientras tanto, el apoyo a los demócratas cristianos de Merkel cayó hasta 26% de más de 34% que tenía, su peor desempeño en el estado desde la Segunda Guerra Mundial.

El resultado impulsó a la oposición de centro-izquierda de Alemania y dio qué pensar a los conservadores de Merkel, mientras el país mira rumbo a las elecciones nacionales a finales del próximo año y la Canciller se enfrenta a la persistente crisis de la deuda europea.

El gobierno estatal de la popular socialdemócrata gobernadora, Hannelore Kraft, había sido el favorito para ganar, sobre todo después de una campaña muy criticada y con tendencia a las metidas de patas del rival conservador, Norbert Roettgen, ministro federal de Medio Ambiente de Merkel.

Ésta es una estrepitosa derrota para la señora Merkel y su Ministro , expuso Andrea Nahles, secretaria general del Partido Social demócrata, cuya participación en la votación aumentó a casi 39 por ciento. El éxito, indicó, dio a su partido viento a favor.