Lima. El aspirante socialista Pedro Castillo mantenía el miércoles una mínima pero constante ventaja en la segunda vuelta de la elección presidencial de Perú, mientras su rival derechista Keiko Fujimori planea iniciar una batalla legal por miles de votos impugnados cuando se acerca el final del escrutinio.

La diferencia es de apenas un 0.4%, o 69,646 votos, con el 98.5% de actas contabilizadas. Castillo, la sorpresa de las elecciones en el polarizado país minero, lograba 50.2% de los sufragios de los comicios del domingo.

Según la ONPE, hay 436 actas impugnadas enviadas al jurado electoral. Cada acta cuenta con entre 200 y 300 electores.

El conteo se alarga mientras llegan las papeletas de zonas muy remotas y se resolvían las impugnaciones, en un proceso que ha recibido denuncias de presunto fraude por parte de ambos candidatos, sobre todo Fujimori, que vertió acusaciones sobre un "fraude en mesa", haciéndose eco de disputas legales en los Estados Unidos en las elecciones del año pasado.

Hoy día estamos presentando todas las evidencias de las irregularidades", dijo Luis Galarreta, el candidato a la vicepresidencia de la fórmula presidencial de Fujimori.

La denuncia de "indicios de fraude" en los centros de votación fue efectuada por la misma Fujimori, echando combustible al proceso electoral y amenazando con hacer demorar el conteo y el anuncio oficial del ganador.

Fujimori, heredera de una dinastía política, había reducido ligeramente la brecha en las últimas horas, gracias a votos del exterior, pero no eran suficientes para frenar a Castillo como esperaba, dejando los votos en disputa como su última esperanza.

"Es poco probable que en este momento Fujimori supere a Castillo", dijo David Sulmont, profesor de sociología en la Pontificia Universidad Católica de Perú y exjefe de su unidad de votación.

Evo felicita a Castillo

El aspirante de izquierda recibió el saludo del expresidente boliviano Evo Morales por su "victoria".

"¡Muchas felicidades por esta victoria, que es la victoria del pueblo peruano, pero también del pueblo latinoamericano que quiere vivir con justicia social!", tuiteó el exmandatario izquierdista indígena (2006-2019).

En un mensaje ante seguidores en la sede de su partido Perú Libre en el centro de Lima, Castillo dijo que sus observadores dan por segura su victoria e instó a sus partidarios a no caer en provocaciones, en tanto agradeció saludos "por su victoria" enviados por países de América Latina.

Seremos un gobierno respetuoso de la democracia, de la Constitución actual y haremos un gobierno con estabilidad financiera y económica", dijo Castillo la noche del martes desde un balcón ante cientos de seguidores.

Las Fuerzas Armadas exhortaron a "todos los peruanos" a respetar los resultados del balotaje y reafirmaron su "compromiso de respetar la voluntad ciudadana", en momentos en que circulan en las redes sociales llamados para que los militares impidan que Castillo asuma el poder.

Al igual que en las tres últimas elecciones presidenciales en Perú, casi tan ajustadas como la actual, el conteo oficial demora a la espera de los votos de las remotas zonas rurales y selváticas, así como los del exterior.

Crece la tensión en Perú.