Londres. Al menos 215 personas murieron y decenas más han resultado heridas en las últimas 48 horas en la ciudad nigeriana de Kobo por una serie de explosiones y un doble atentado suicida contra dos iglesias, informaron fuentes oficiales.

La agencia nacional para el manejo de emergencia confirmó que el número de muertos por los atentados del viernes pasado contra dos iglesias en Kobo ascendió a 162, mientras que al menos 53 más murieron la víspera por la detonación de bombas, que aún continúan.

La ciudad de Kobo, ubicada en el norte de Nigeria, ha sido objeto en los últimos dos días de un sinnúmero de atentados con explosivos y ataques con armas ligeras, que han dejado también un número indeterminado de heridos, entre ellos varios niños.

La mayoría de los ataques se registra en el barrio de Bombai, donde se ubican las sedes de la Policía Estatal, varias comisarías y la residencia oficial de un comisario de policía, que también ha sido atacada con bombas.

Este domingo, al menos nueve explosiones se escucharon en varios puntos de la ciudad, cerca de la oficina del Servicio de Seguridad Estatal (Inteligencia nigeriana), aunque se desconoce si dejaron víctimas, según un reporte del diario Leadership en su página web.

Las detonaciones se registran pese al toque de queda impuesto por las autoridades del estado de Kano entre las 19:00 y las 06:00 horas locales y la alerta decretada tras los atentados de hace dos días.

La ola de violencia es obra del grupo fundamentalista islámico Boko Haram, que lucha por instaurar la Shaira (ley islámica) en el norte de Nigeria de mayoría musulmana, mientras que el sur del país africano es predominantemente cristiano.

En una llamada telefónica a un diario nigeriano, un portavoz de Boko Haram, cuyo nombre significa en lenguas locales la educación no islámica es pecado , se responsabilizó de los atentados y las detonaciones.

El portavoz del grupo, vinculado a la red Al Qaeda y responsable de los atentados del 25 de diciembre pasado contra una iglesia cristiana en la ciudad de Madalla, afirmó que las acciones son en represalia a la negativa del gobierno de liberar a varios de sus miembros.

La violencia fue condenada por el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, quien envió un mensaje de condolencias a los familiares de las víctimas y se comprometió en castigar a los responsables.

Con el corazón lleno de tristeza y pena ofrezco mis condolencias en nombre del gobierno federal de Nigeria a las familias, amigos y cercanos a todos aquellos que perdieron sus vidas , dijo.

Como gobierno responsable, agregó el mandatario nigeriano, no nos quedaremos cruzados de brazos viendo cómo los enemigos de la democracia perpetran un mal sin precedentes en nuestro país, los castigaremos , sentenció.

EISS