Ciudad de Guatemala. Una fuerte explosión estremeció las zonas devastadas por una potente erupción del volcán de Fuego en Guatemala, que obligó a interrumpir los operativos de rescate por el desastre, el cual deja al menos 75 muertos y miles de evacuados.

Siete comunidades fueron evacuadas por el aumento de la actividad volcánica tras lo cual se suspendieron las operaciones de rescate, dijo a periodistas el vocero de la Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred), David de León.

Explicó que, según análisis de expertos, nuevamente podrían registrarse flujos piroclásticos, los cuales están compuestos por ceniza, lodo, agua, palos y rocas que descienden desde la cima del coloso, de 3,763 metros de altura y situado a 35 km al suroeste de la capital.

El aumento de la actividad volcánica provocó pánico en la ciudad de Escuintla, cercana al coloso, donde pobladores abordaron sus automóviles para salir del lugar, provocando un caos en el tráfico de vehículos.

Fueron retirados los socorristas, policías y militares que realizaban tareas de rescate de víctimas.

La búsqueda se extenderá varios días, pese a que las autoridades admitieron que será casi imposible hallar sobrevivientes debido a la naturaleza de la erupción, que arrasó varios poblados cercanos con una avalancha de lodo y ceniza ardiente el pasado domingo.

El Inacif ha indicado que hasta el momento sólo 17 personas fallecidas han podido ser identificadas por medio “de huellas dactilares y características físicas”.

Además, se cuentan 46 heridos, 3,271 evacuados y 1,877 albergados en los departamentos de Escuintla (sur) y Sacatepéquez (oeste), que junto al de Chimaltenango (oeste) son los más afectados por la erupción volcánica, según cifras de la Conred.

“Si están atrapados en el flujo piroclástico es difícil encontrarlos con vida. Incluso va a haber personas que pudieron ser calcinadas y no se van a poder encontrar”, dijo el director de la Conred, Sergio Cabañas.

“Continuaremos hasta que sea necesario y siempre guardando las medidas de seguridad”, agregó, en alusión a posibles desprendimientos en las laderas del volcán, donde quedaron acumuladas grandes cantidades de sedimento.

La presidencia anunció que comenzará a definir el plan de acción para iniciar lo antes posible la tarea de reconstrucción de áreas devastadas.