Toronto.- El presidente ruso, Dimitri Medvedev, advirtió el domingo que la nueva Constitución aprobada en Kirguistán podría alentar el extremismo en esa inestable nación enclavada en Asia central.

" Me resulta difícil imaginar que una república parlamentaria pueda funcionar en Kirguistán sin generar una serie de problemas y alentar a las fuerzas extremistas a tomar el poder", dijo Medvedev a la prensa en Toronto, al término de la cumbre del G20 de países ricos y economías emergentes.

"Kirguistán enfrenta muchos problemas, particularmente la amenaza de dividirse. Para evitar eso se necesita una autoridad fuerte y bien organizada", consideró el gobernante ruso.

La pequeña ex república soviética, pobre e inestable, votó el domingo una nueva Constitución que debilita considerablemente al presidente en beneficio del Parlamento, para evitar la concentración de poder en manos de una sola persona. El referéndum obtuvo el apoyo de 70% de los electores, anunció la presidenta interina Rosa Otunbayeva, quien permanecerá en el poder hasta 2011.

Históricamente, las relaciones entre los kirguisos y la minoría uzbeka (entre 15 y 20% de la población) son tensas, debido sobre todo a disparidades económicas de las que salen mal parados los uzbekos.

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