Nueva Zelanda registró este martes su cifra diaria más alta de casos de Covid-19 desde el inicio de la pandemia, ante un brote de la variante Delta que dio al traste con su política de "cero covid".

Las autoridades sanitarias anunciaron 94 casos nuevos, por encima de la marca previa de 89 contagios en abril del año pasado, en la primera ola de infecciones de Covid-19.

Aunque el número de casos continúa bajo comparado con la mayoría de los países, han crecido sostenidamente desde que la variante Delta apareció en Nueva Zelanda a mediados de agosto.

El brote, centrado en Auckland, ha forzado a la primera ministra Jacinda Ardern a desistir de la meta de eliminar el virus para intensificar la vacunación.

La gobernante de centro-izquierda debe presentar este viernes una nueva estrategia para permitir mayores libertades una vez que se alcancen ciertas metas de vacunación.

Alrededor de dos terceras partes de la población elegible tiene la vacunación completa en el país.