Los muros en las fronteras, son espacios de muerte y violaciones de derechos humanos, considera la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de México, Gabriela Cuevas.

Ante ello, opina que aquellas empresas mexicanas que muestren interés en participar en la licitación lanzada por el gobierno de Donald Trump, para la construcción de un muro a lo largo de la frontera que comparten México y Estados Unidos por 3,200 kilómetros, no merecen hacer negocios con el Estado mexicano.

La legisladora del Partido Acción Nacional presentó un punto de acuerdo con el pleno del Senado para que la Cámara Alta exhorte a los Poderes de la Unión y a los tres niveles de gobierno y se abstengan de contratar o adjudicar bienes o servicios con las personas físicas o morales nacionales o internacionales que participen de manera directa o indirecta en la construcción del muro fronterizo.

Refirió que actualmente entre ambos países existen 1,046 kilómetros con diversas cercas, vallas y muros que le han costado al gobierno de aquella nación aproximadamente 7,000 millones de dólares.

Cuevas Barrón destacó que aquellas personas, físicas o morales que busquen o pretendan obtener algún tipo de beneficio derivado de alguna acción que se oponga al interés nacional, y más aún, ponga en riesgo la seguridad de nuestro país, como es la construcción del muro, deberán ser tratadas con reciprocidad en función de la falta de solidaridad que muestren hacia nuestro país.

De acuerdo con Cuevas, más allá de las implicaciones en materia comercial y ambiental que traerá consigo la construcción de un muro fronterizo, expertos coinciden en que la edificación de dicha infraestructura tendrá un impacto directo en la vida de los migrantes que cruzan a través de nuestro territorio con la finalidad de llegar a Estados Unidos.

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