Nueva York. El embajador adjunto de Rusia ante Naciones Unidas puso en duda e la responsabilidad del gobierno de Siria en la masacre de más de 100 personas en la ciudad de Hula, en el centro del país.

"Tenemos que determinar si fueron las autoridades sirias", dijo Igor Pankin en la sede de la ONU, en Nueva York.

"Hay razones sustanciales para creer que la mayoría de los que murieron fueron acuchillados, cortados con navajas o ejecutados a quemarropa".

El general de División Robert Mood, jefe de la misión de observadores de Naciones Unidas en Siria, dijo en una reunión del Consejo de Seguridad que las muertes fueron por "metralla" y disparos a "quemarropa", según diplomáticos.

Gran Bretaña y Francia habían propuesto una declaración del Consejo condenando la masacre ocurrida el sábado en Hula.

Pero Rusia exigió que el Consejo se reuniera con Mood antes de acordar cualquier condena contra el régimen del presidente Bashar al Asad.

Las autoridades sirias han negado que sus fuerzas hubieran perpetrado los asesinatos, que han provocado una protesta internacional, y han culpado a los "terroristas" y asegurado que el gobierno abriría una investigación sobre la matanza.