Durante años, los opositores del presidente Obama han usado sus antecedentes -padre keniano, criado en Indonesia y Hawaii- para etiquetarlo como algo exótico, alguien cuya vida hace que sea difícil de comprender para el estadounidense promedio.

Sin embargo, es Mitt Romney, el oponente de las elecciones generales de Obama, quien ahora tiene un exótico tema que se centra en su considerable riqueza y la lucha en curso sobre si va a dar a conocer sus declaraciones de impuestos de años atrás.

Él es un hombre muy rico , indicó Steve Schmidt, quien dirigió la campaña presidencial del Senador John McCain del 2008 y estuvo implicado en la investigación de antecedentes de Romney para Vicepresidente, el domingo durante una presentación en el programa de NBC Meet the Press. Sus declaraciones de impuestos no lucen de ninguna manera como las declaraciones promedio de los estadounidenses , abundó.

Schmidt dio en el blanco en la evaluación del problema político sobre los impuestos de Romney.

El problema más grave de Romney en las elecciones generales es y ha sido convencer a la gente que los entiende.

Su fe mormona (una religión compartida por sólo una pequeña fracción de la opinión pública estadounidense), junto con su crianza (su padre se desempeñó como Gobernador de Michigan y candidato a la Presidencia) son dos grandes diferencias entre el exgobernador y muchas de las personas que trata de ganarse.