Ciudad de México. México y Argentina solicitaron a sus embajadores en Nicaragua regresar a su país respectivo para realizar consultas “sobre las preocupantes acciones políticas-legales” realizadas por el gobierno de Daniel Ortega.

En un comunicado conjunto los países plantearon que en los últimos días se han puesto en riesgo la integridad y libertad de diversas figuras de la oposición (incluidos precandidatos presidenciales), activistas y empresarios.

“Los gobiernos de México y la República Argentina informan que el día de hoy (lunes) instruyeron a sus embajadores en la República de Nicaragua, Gustavo Alonso Cabrera Rodríguez y Mateo Daniel Capitanich, respectivamente, a trasladarse a sus respectivas capitales”, informaron ambas cancillerías en la misiva.

Argentina y México, en una postura común se abstuvieron de votar la resolución del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que condena las detenciones contra opositores en aquel país y estar en contra de intervenir en asuntos internos, destacaron estar atentos a la evolución de los acontecimientos en Nicaragua y “seguirán promoviendo inequívocamente el pleno respeto y promoción de los derechos humanos, las libertades civiles, políticas y de expresión de toda persona, con independencia de su nacionalidad y/o profesión”.

Asimismo, reiteraron su disposición para colaborar en la promoción del diálogo para que sean los propios nicaragüenses, quienes superen la situación de su país.

Santa Sede

Durante su visita a México, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó su apoyo para que en el país cese la violencia y división social, para poder establecer una verdadera cultura de la fraternidad y solidaridad.

Durante la recepción del cardenal en la sede de la Nunciatura Apostólica, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que México reafirma su compromiso con la justicia social, el desarrollo sostenible y la protección de los grupos más vulnerables, como son los pueblos indígenas, los migrantes, las niñas y los niños, los adultos mayores, las mujeres y los discapacitados. 

Y agregó: “coincidimos con los llamados del Papa Francisco a la solidaridad internacional y al acceso equitativo y urgente a las vacunas contra el Covid-19. Estas coincidencias y muchas otras, entre México y la Santa Sede, nos van a permitir seguir trabajando juntos para lograr una recuperación efectiva y solidaria de los efectos de esta pandemia”.

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