Ginebra. Es probable que lo peor de la crisis en Siria no haya ocurrido todavía, declaró el principal funcionario de la agencia humanitaria de la ONU para Siria, expresando su preocupación ante los recientes ataques aéreos en la provincia Idlib.

“Es probable que no hayamos visto lo peor de la crisis” de Siria incluso tras siete años de guerra, dijo Panos Moumtzis, de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Manifestó que el recrudecimiento militar podría hacer que la situación de Idlib sea “más complicada y brutal” que otras zonas conflictivas en Siria.

En los últimos años, decenas de miles de sirios han sido desplazados de otras partes de Siria a Idlib, en las fronteras de Turquía. Combatientes de la oposición y sus familias han llegado de los suburbios orientales de Damasco, conocidos como Guta oriental, partes norteñas como la provincia Homs, así como barrios sureños de la capital que recientemente fueron tomados por fuerzas gubernamentales y sus aliados.

Moumtzis hizo los comentarios tres días después de un ataque aéreo en la aldea  de Zardana que dejó a más de 40 personas muertas en la provincia Idlib este año.

Moumtzis dijo que 920,000 personas fueron desplazadas en Siria entre enero y abril, el mayor número en un periodo de cuatro meses desde que empezó la guerra.

“Con ese aumento, con esta deterioración, unas 2 y medio millones de personas podrían ser desplazadas hacia la frontera con Turquía si esto continúa”, dijo.