Sao Paulo, reportó este miércoles 10 de Diciembre, fuertes lluvias que provocaron inundaciones, trastornos en sistema de transporte y dejaron parte de la ciudad en estado de alerta, paradójicamente fue afectada hace meses por una intensa sequía

Las lluvias cayeron con más fuerza al este de Sao Paulo, donde se veían calles convertidas en ríos y vehículos arrastrados por la fuerza del agua, en tanto las autoridadesreportaron varios puntos de inundación y árboles caídos en medio de las vías.

El resto de esta ciudad, se encontraba en estado de vigilancia por las fuertes lluvias, que perdían intensidad en las últimas horas de la tarde. No se han reportado heridos hasta ahora.

La lluvia también hacían más difícil el transporte en la caótica Sao Paulo, donde circulan millones de vehículos cada día. Incluso algunas líneas del metro hacían su recorrido a velocidad reducida, según el sitio de noticias G1.

Pero más allá de los trastornos, la lluvia debe traer buenas noticias para Sao Paulo, afectada por una crítica sequía que llevó a mínimos históricos sus represas y sembró dudas sobre la seguridad del abastecimiento.

"Llovió en la región de Guarapiranga y también en el área de Cantareira. Las lluvias de hoy no van a revertir el cuadro de crisis hídrica, pero ayudan", comentó el meteorólogo Michael Pantera a la televisora Globo, en referencia a grandes áreas de represas en el estado paulista.

La dificultad es precisamente que el agua caiga en la zona de represas, ya que no se dispone de suficientes reservorios cuando llueve en otras regiones. De acuerdo a los expertos, la crisis hídrica de Sao Paulo se desató por una combinación entre falta de lluvia, infraestructura inadecuada y mala gestión de la escasez del recurso.

Formado por cinco represas, el sistema Cantareira es el mayor de los que abastece a Sao Paulo y su región metropolitana, donde viven 20 millones de personas. Ha sido el más afectado por la sequía.

El gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, ha señalado constantemente que no es necesario racionar el uso del agua. Sin embargo, algunos municipios de la Gran Sao Paulo y del interior del estado donde no opera la mayor empresa de aguas paulista ya recortan el suministro hace meses.

Las autoridades mantuvieron siempre que el inicio de la temporada de lluvias (de octubre a marzo) paliaría la situación.