Lituania anunció este viernes que construirá un muro en la frontera con Bielorrusia, tras un fuerte aumento del número de migrantes que llegan a través de ese país.

Las fuerzas armadas de Lituania, país miembro de la Unión Europea y de la OTAN, ya han empezado a instalar alambradas a lo largo de la frontera, una medida rápida destinada a disuadir a los migrantes, en su mayoría procedentes de Medio Oriente y África, de pasar al lado lituano.

El primer paso es una alambrada de púas. En una segunda fase, vamos a construir una valla física", de unos 550 kilómetros de largo, declaró la ministra lituana de Interior, Agne Bilotaite.

Las tensiones entre Minsk y Vilna se dispararon el año pasado, cuando Lituania se convirtió en un destino clave de la oposición bielorrusa tras unas elecciones presidenciales controvertidas en ese país.

La líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tijasnóvskaya se refugió en Lituania tras afirmar haber derrotado al presidente Alexander Lukashenko en las elecciones del 9 de agosto de 2020 que, según los críticos, fue amañada.

La Guardia de Fronteras lituana anunció el viernes que detuvo a 37 migrantes en las últimas 24 horas, con lo que el número total de cruces ilegales detectados asciende a más de 1,500 desde principios de año, frente a solo 81 en 2020.

El aumento del número de migrantes pone a Lituania, un país de 2.8 millones de habitantes, en dificultades para acoger a los recién llegados, ya que Vilna no ha devuelto hasta ahora a ninguno de ellos, a pesar de rechazar todas sus solicitudes de asilo.