Trípoli, Libia. FUERZAS DEL gobierno libio bombardearon depósitos de combustible en la ciudad rebelde de Misurata este fin de semana, ocasionando una conflagración masiva que amenaza las fuentes de electricidad y combustible de toda la población, según varios residentes.

La ciudad es la única base rebelde importante en el occidente de Libia y ha sido escenario de feroces enfrentamientos durante meses.

Algunos residentes confirmaron que los tanques de combustible fueron alcanzados poco después de la medianoche del sábado y se reportaron helicópteros en la zona, lo cual, de confirmarse, sería una violación de la restricción de vuelos impuesta por la OTAN.

¿En dónde está la OTAN? , preguntó vía Skype un médico en un hospital de Misurata, quien atendía a heridos de la redada y pidió el anonimato para evitar represalias, estamos más que sorprendidos .

El medico aseguró que a pesar de que los ataques de las fuerzas de Gaddafi habían sido de noche, no se habían reportado muertes y eran pocos los heridos. Sin embargo, las redadas habían destruido los principales depósitos de combustible, lo que constituye un serio golpe para toda la ciudad, pues ese combustible se utiliza para generar electricidad.

En Benghazi, la principal base rebelde en el este del país, el vicepresidente del opositor Consejo Nacional de Transición, Abdul Hafidh Ghoga, informó este domingo que se ha confirmado la presencia de helicópteros de Gaddafi en Misurata. Ghoga había dicho el viernes que Italia aceptó dar armas a los rebeldes, pero el gobierno italiano lo negó.

El domingo, el propio Ghoga anunció que los rebeldes han designado a algunos integrantes de un comité que conduciría al país en caso de ganar. El comité estaría encabezado por Mah­moud Jibril, uno de los líderes del Consejo Nacional de Transición.

Amnistía Internacional (AI) dijo que los ataques contra Misurata constituyen crímenes de guerra.

AI, Human Rights Watch y pobladores de Misurata coincidieron en que las fuerzas de Gaddafi han estado utilizando bombas fragmentarias contra la población, hecho que niega el gobierno.