El presidente de Perú, Pedro Castillo, inicia el viernes su primera gira al extranjero en México, adonde asistirá a la cumbre de la Celac, para seguir luego a Estados Unidos a atender citas en la OEA y la ONU, informó este jueves el gobierno.

Castillo, un maestro rural y sindicalista que asumió el cargo a finales de julio, viaja en medio de una creciente polémica por la indecisión sobre el destino del cuerpo del anciano jefe de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, que yace en una morgue desde su muerte el sábado en prisión.

"La primera gira del presidente de la República en el exterior reafirmará la apuesta del Perú por el multilateralismo, como ámbito idóneo para abordar los problemas transnacionales", como la pandemia y la reactivación de la economía, informó a la prensa la cancillería.

En México, el mandatario izquierdista tiene previsto participar en la VI cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y reunirse con el anfitrión, el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En Estados Unidos, se presentará el lunes en la sede de la OEA, en Washington, en una sesión del Consejo Permanente. El martes participará en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York.

No se prevé que en Washington Castillo se reúna con funcionarios del gobierno de Joe Biden.

Las relaciones entre Lima y Washington se mantienen sólidas pese a que prominentes líderes del oficialista Perú Libre, el partido marxista leninista que llevó al poder a Castillo, pidieron durante la campaña electoral el retiro de la USAID y la DEA de Perú.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) es uno de los mayores cooperantes de Perú, mientras que la DEA apoya con recursos a la policía peruana en la lucha contra el narcotráfico.

El gobierno de Castillo había anunciado el martes que presentaría un proyecto de ley para incinerar los restos de Guzmán, pero el tema salió sorpresivamente de la agenda y trasladó la decisión a la fiscalía y el Congreso.

Desde su muerte, surgieron reclamos de congresistas de la derecha para ver el cadáver, ante suspicacias de algunos que consideran que el presidente Castillo e integrantes de su gobierno simpatizan con Sendero Luminoso, algo que el mandatario niega de plano.

Los restos de Guzmán, que falleció con 86 años, están en una morgue del puerto del Callao desde el sábado, cuando murió de "neumonía bilateral" en la prisión de máxima seguridad de la base naval ubicada en esa localidad, vecina a Lima, donde cumplía condena a perpetuidad desde 1992.