Bruselas. La Unión Europea (UE) se cierra. Aunque con excepciones. Los 27 líderes de Estado y de gobierno se reunieron por segunda vez a través de las pantallas para abordar la crisis sanitaria y socioeconómica del Covid-19.

El consejo avaló la propuesta que la Comisión Europea anunció el lunes para prohibir la entrada al bloque comunitario a ciudadanos de terceros países.

La medida no afectará el tránsito de mercancías. Y contempla también excepciones para personal sanitario, científico, diplomático o ciudadanos comunitarios que deseen regresar o vivan en suelo UE. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, celebró en rueda de prensa que la medida se haya tomado de forma unánime y coordinada.

Se trata de un paso sin precedentes en la UE, que ha visto cierres parciales en alguna de sus fronteras externas como el de la crisis de refugiados del 2015, pero no a este nivel. Los líderes europeos se han comprometido, además, a coordinar la actuación de sus embajadas y las delegaciones de la unión en países terceros para repatriar a los ciudadanos comunitarios que lo deseen, anunció  Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.

Bélgica, confinada

La medida tendrá un vigor de 30 días, aunque podrá ampliarse según evolucione la situación. Y no afectará a los ciudadanos del Reino Unido, Suiza, Noruega e Islandia (estos últimos cuatro son miembros del espacio Schengen).

En paralelo al anuncio de los resultados de la cita, Bélgica anunciaba el confinamiento del país. Sigue así la estela de Italia, Francia y España. El gobierno de emergencia belga formado in extremis para abordar la crisis ha anunciado un confinamiento hasta el 5 de abril.