El resultado del referéndum fue contundente: hacia las 2 de la mañana, tiempo de Italia, la versión web del periódico La Repubblica revelaba que 59.7% votó No a la reforma constitucional del primer ministro Matteo Renzi, mientras que 40.3% la aprobó.

Asumo toda la responsabilidad de la derrota , fueron las primeras palabras de Renzi tras conocer los resultados, y antes de presentar su renuncia.

Las proyecciones de las encuestas esta vez no fallaron. Sobre su espalda, Renzi cargó con el pesado tonelaje que representaba cambiar 47 artículos de la Constitución. No sólo eso; su principal error, probablemente, fue haber convertido el referéndum en un plebiscito sobre su persona.

Renzi intentó desaparecer dos terceras partes de los escaños en el Senado pero el resultado de lo desapareció a él de su sillón gubernamental.

En un discurso por televisión, Renzi hizo anunció que: Mañana (hoy) por la tarde reuniré el consejo de ministros , un equipo fuerte, e iré a presentar mi dimisión al presidente de la República, Sergio Mattarella.

Varios políticos opositores a Renzi agregaron palabras de presión hacia el primer ministro. Matteo Salvini, el líder de la Liga Norte, aprovechó la coyuntura para proferir vivas a Donald Trump y a Marine Le Pen. Por la tarde, gente allegada a Silvio Berlusconi, como Renato Brunett, advirtió: Si los sondeos a pie de la urna se confirman, Renzi tiene que dimitir. Cuándo y cómo lo tiene que decidir él, pero se tiene que ir .

Beppe Grillo, cómico bloguero que encabeza el Movimiento 5 Estrellas, pidió de inmediato la convocatoria de elecciones.

La caída de Renzi refuerza las dudas sobre el destino de la Unión Europea. En junio pasado, Gran Bretaña votó por abandonarla.

El euro caía más de 1% al cierre de la edición; cotizaba 1.055 unidades por dólar.

Visiblemente afectado, frente a cámaras de televisión Renzi mencionó: La experiencia de mi gobierno termina aquí .

Yo he perdido en una Italia en la que nadie acepta perder. Yo no soy así, soy diferente. No he logrado llevar (la campaña) a la victoria , añadió.

Italia, la tercera economía de la zona euro, se encuentra en un momento delicado a nivel económico, con un sistema bancario que acumula 360,000 millones de euros en créditos morosos.

Durante la campaña de promoción por el Sí, Renzi recordaba que Italia ha tenido 63 gobiernos en 70 años, con lo que quería reforzar la enorme vulnerabilidad de la figura del primer ministro. De ahí que deseaba otorgarle más poder. Ahora, con su renuncia, los italianos tendrán nuevas elecciones para elegir al gobierno número 64 en siete décadas.

El mal humor llegó a Italia.