Frente a las sanciones internacionales por su programa nuclear, Irán tomó la posición de víctima y no del agresor, y apunto a los casos de los cinco científicos asesinados, cuyas muertes atribuye a Israel y a sus aliados.

Desde el punto de vista de Irán, ha sido el blanco de escuadrones clandestinos desde hace más de dos años, mientras que el Occidente ha ignorado los reclamos de Irán de que la agencia de espionaje israelí Mossad es el autor intelectual.

La versión oficial de Irán es que está en estado de sitio, que no es el agresor. Esto se manifiesta en todas partes de sus políticas y manifiestos , indicó Mustafa Alani, analista del Centro de Investigación del Golfo en Ginebra.

El miércoles, el presidente Mahmoud Ahmadinejad habló por la televisión estatal junto a las fotografías de los cinco científicos e investigadores nucleares asesinados desde el 2010. Cerca de él había un gran retrato de líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, sosteniendo al hijo de Mostafa Ahmadi-Roshan, director de la principal planta de enriquecimiento de uranio de Irán, quien fuera asesinado el mes pasado.

Durante las ceremonias de inauguración del nuevo reactor de investigación en Teherán, Ahmadinejad cargó a la hija del experto en electrónica nuclear, Darioush Rezaei-Nejad, quien fuera baleado el año pasado por un par de hombres en motocicletas.

El corte del listón fue hecho por el hijo adolescente del científico nuclear Majid Shahriari, quien fue asesinado en una explosión de noviembre del 2010.

Israel no ha comentado nada acerca de las acusaciones de Irán; sin embargo, las autoridades han ofrecido pistas de que los atentados siempre son factibles entre los muchos enemigos de Irán.