Los demócratas de la Cámara de Representantes presentaron una demanda este martes en un tribunal federal, para acceder a las declaraciones de impuestos del presidente Donald Trump, acusando a su administración de un “ataque extraordinario” contra el Congreso para evitar la divulgación de sus registros financieros personales.

El representante Richard Neal, presidente del Comité de Medios y Formas de la Cámara, presentó la demanda contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y el Departamento del Tesoro luego de meses de disputas con la administración Trump por las declaraciones.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el comisionado del IRS, Charles Rettig, quienes negaron las demandas de los demócratas para los retornos, son nombrados como acusados.

“Los acusados han lanzado un ataque contra la autoridad del Congreso para obtener la información necesaria para llevar a cabo la supervisión del Tesoro, el IRS y las leyes fiscales en nombre del pueblo estadounidense que participa en el sistema tributario”, dicta la demanda.

Mnuchin rechazó en mayo una citación emitida por los demócratas en el comité. Esta negativa empujó a Neal a buscar una batalla judicial que, según los expertos legales, podría llegar hasta la Corte Suprema, dadas las preguntas centrales que plantea sobre el alcance de la capacidad del Congreso para supervisar a la Casa Blanca.

La medida también intensifica el conflicto en expansión sobre una serie de preguntas de supervisión entre el Congreso y la administración Trump, que ha invocado privilegios y ha tratado de impedir las investigaciones de los legisladores demócratas.

Los demócratas de la Cámara de Representantes y los expertos legales recurren a una ley de 1924 que otorga explícitamente a los legisladores la autoridad para buscar los registros, pero el gobierno de Trump ha caracterizado la solicitud de Neal como una maniobra partidista para avergonzar a sus oponentes políticos. Mick Mulvaney, jefe de personal interino de Trump, aseguró que los demócratas nunca verán los retornos de Trump.