Abundan los indicios de que Vidalia, zona productora de cebollas, podría sufrir un éxodo.

Volantes en los negocios mexicanos dicen que se ofrece transporte gratis a toda persona dispuesta a trabajar en la cosecha de jalapeños y otros chiles en la Florida y mora azul en las Carolinas.

Un pasaje de ida sólo no requiere reservaciones. Los indocumentados y sus familias que recogen las cosechas en la región cebollera del sudeste de Georgia están contemplando la posibilidad de irse del estado para no correr riesgos de ser deportados ahora que el gobernador Nathan Deal firmó una ley diseñada para combatir a los extranjeros sin papeles.

Si bien la mayoría de los estados se negaron a sancionar leyes contra los indocumentados, Georgia y Utah, dos estados conservadores, decidieron seguir los pasos de Arizona y tomar cartas en el tema de la inmigración ilegal.

Esta semana se convalidó el proyecto de Georgia, que es uno de los más severos del país, y de inmediato comenzaron a surgir divisiones entre los votantes de los suburbios y los del campo.

Sandra Almanza, de 20 años, lloró detrás del mostrador del negocio de su madre, La Michoacana, al pensar que podría tener que separarse de su marido, un mexicano sin papeles y el padre de la niñita que lleva en el vientre.

La pareja está terminando la habitación de la niña. "Ya la pintamos, pero no sabemos cuánto tiempo nos quedaremos aquí", expresó Almanza, una ciudadana estadounidense cuyos padres vinieron a Lyons hace años a trabajar en la cosecha de cebolla.

Su negocio vende tarjetas para llamadas telefónicas y gira el dinero que los trabajadores migrantes envían a sus familias. "No tenemos demasiadas opciones", se lamentó Almanza.

Las medidas contra los indocumentados son populares en los suburbios de Atlanta, donde la población hispana ha aumentado mucho en tiempos recientes y abundan los carteles en español.

Los residentes se quejan de que los indocumentados se quedan con sus trabajos y representan una carga para el estado.

"Los ciudadanos de Georgia quieren que se tomen medidas", declaró el representante republicano Matt Ramsey, autor del proyecto recién aprobado, quien vive 48 kilómetros al sudoeste de Atlanta.

"Le hacen saber a sus legisladores que quieren que se resuelva este tema".

La nueva ley castiga a quienes den refugio o transporte a indocumentados en determinadas circunstancias y permite que la policía corrobore el status migratorio de personas sospechosas de haber cometido un delito si no tienen identificación válida.

El uso de documentos falsos para conseguir trabajo pasará a ser un delito grave cuando la ley entre en vigor en julio. Se requerirá asimismo a las empresas con más de diez empleados que usen el banco de datos electrónico del gobierno federal llamado E-Verify para corroborar el status migratorio de las personas que empleen.

Esto no le cae bien a los hacendados ni a los indocumentados que trabajan para ellos. Pero a tres horas de auto de Atlanta, en el interior del estado -una región tradicionalmente derechista-, mucha gente se opone a la ley por temor a quedarse di empleados, con y sin papeles.

La cosecha de cebollas es dura. Trilladoras y cosechadoras mecánicas pueden recoger algodón, maní, maíz y trigo. También hay máquinas que sacuden árboles y recogen nueces del piso. Pero las frutas y vegetales se magullan y estropean fácilmente y requieren atención especial.

DOCH