Bamako. Más de 15,000 personas, incluido personal militar de Malí, han huido a países vecinos desde que miembros del grupo étnico nómada tuareg iniciaron el mes pasado una nueva rebelión contra el gobierno, afirmaron grupos de asistencia.

Algunos civiles están huyendo de áreas donde se presentan combates, mientras que otros temen que pudiera haber ataques de venganza contra aquellos de quienes se piense que son tuaregs. Hasta ahora, ha sido atacada al menos un casa de una familia tuareg cerca de Bamako, capital del país.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo que 10,000 personas han cruzado a Níger después de los combates que se dieron en poblados al otro lado de la frontera.

"Algunas de estas personas han sido recibidas por aldeanos, pero la capacidad local fue abrumada muy rápidamente", comentó Juerg Eglin, jefe de la delegación del CICR para Níger y Malí.

Otras 5,000 personas han huido a Mauritania, según una funcionaria que trabaja en una organización humanitaria internacional con base en la capital de ese país. La funcionaria pidió no ser identificada por nombre debido a que no estaba autorizada a proporcionar cifras a la prensa.

Los tuaregs, un pueblo tradicionalmente nómada extendido por todo el desierto de Sahara, se ha levantado contra el gobierno central de Malí en varias ocasiones desde que el país se independizó de Francia en 1960.

La rebelión más reciente, lanzada en enero, rompió años de paz relativa, y está siendo alimentada por el regreso de tuaregs de Libia, quienes combatieron en el ejército de Muammar Gaddafi. En las últimas dos semanas, el grupo tuareg ha atacado seis poblados extendidos sobre más de 800 kilómetros en el norte de Malí.