La Habana. Disidentes cubanos premiaron en ausencia al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a quien las autoridades de la isla le negaron la entrada al país tras calificar su visita como una provocación .

Una decena de opositores se dieron cita el miércoles en la casa donde vivía el fallecido disidente Oswaldo Payá para otorgar el galardón a Almagro, a nombre de la organización Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, en reconocimiento a lo que estos activistas consideraron la lucha que el funcionario del organismo hemisférico realiza por los derechos humanos en Cuba y Venezuela.

Rosa María Payá, hija del disidente que murió en 2012, encabezó el mitin en el cual estuvieron presentes diplomáticos de Estados Unidos, República Checa y Suecia, mientras en el lugar permanecía una silla vacía con el nombre de Almagro. Horas antes, el secretario de la OEA, divulgó una carta en la cual aseguró que las autoridades cubanas le negaron una visa de entrada tras expresar su asombro por su involucramiento en actividades anticubanas .

No es mi interés evaluar la situación política interna de Cuba ni sus diferentes tendencias políticas y no me compete opinar sobre ello , señaló Almagro en su carta.

El galardón y su entrega constituían un punto de atención de los observadores internacionales tras un par de años de decrecimiento de la actividad de la oposición en la isla, en momentos en que hay expectativas sobre qué política desarrollará el presidente estadounidense Donald Trump luego de prometer que revisará el deshielo iniciado en 2014 por su predecesor Barack Obama.

Esperamos un apoyo coherente de todas las democracias del mundo al derecho a decidir de los cubanos y sí esperamos demostraciones, reacciones y respuestas ante esta agresión del régimen a nuestros invitados internacionales , dijo Payá a periodistas durante el mitin.

Además de mencionar a Almagro, Payá hizo referencia al expresidente mexicano Felipe Calderón y a la exministra chilena de Educación, Mariana Aylwin, a quienes también se les negó la visa para realizar el viaje.

Reacción de La Habana

En respuesta a las protestas, Cuba dijo que el fallido intento del jefe de la OEA, Luis Almagro, de entrar a La Habana invitado por disidentes formaba parte de un plan para dañar sus relaciones internacionales, y reiteró que jamás regresará a ese organismo.

En una declaración difundida la cancillería cubana defendió su decisión de impedir el ingreso de Almagro para que recibiera un premio inventado por un grupúsculo ilegal anticubano .

Según la diplomacia cubana, el viaje de Almagro formaba parte de una estrategia de abierta y grave provocación contra el gobierno de Raúl Castro que buscaba generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas con otros Estados.

Al conocer de estos planes y haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, el gobierno cubano decidió negar el ingreso al territorio nacional a ciudadanos extranjeros vinculados con los hechos descritos , justificó el ministerio de Relaciones Exteriores.

La cancillería criticó con fuerza a Almagro endilgándole una ambiciosa agenda de autopromoción con ataques contra gobiernos progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador .

Al mismo tiempo recordó que la isla fue expulsada de la OEA en 1962, en plena Guerra Fría, y pese a que en el 2009 se le levantó la suspensión, Cuba ha reiterado que nunca regresará al organismo.