Tegucigalpa. ¿Qué tan graves son las condiciones en Honduras?

Es una de las naciones más pobres y violentas del hemisferio. Las protestas antigubernamentales han barrido la capital. Su presidente rechaza las acusaciones de los fiscales estadounidenses de que financió su campaña con dinero del narco. Decenas de miles de ciudadanos han huido del país.

Funcionarios estadounidenses buscan establecer acuerdos de tercer país seguro en toda la región para desincentivar las solicitantes de asilo.

Panamá y Guatemala han sido presionados para que acepten el acuerdo. Honduras ha confirmado conversaciones sobre el tema, pero ha sido cauteloso sobre los detalles.

“Honduras y Estados Unidos aún no han llegado a un acuerdo”, dijo el miércoles el viceministro de Relaciones Exteriores hondureño, José Isaías Barahona, a la radio HRN. “Lo que podemos decir es que hay negociaciones”.

Las conversaciones a puerta cerrada han alarmado a activistas, analistas y políticos de oposición en esta nación centroamericana.

“Honduras no es un país seguro. Los niveles de violencia e impunidad son tan altos como si el país estuviera en guerra”, dijo Karla Rivas, coordinadora de la Red Jesuita de Migración de América Central. “Incluso los hondureños no quieren quedarse aquí. ¿Por qué alguien más lo haría?”.

La tasa de homicidios sigue siendo ocho veces mayor que el promedio de Estados Unidos, según la Asociación para una Sociedad Más Justa, un grupo hondureño sin fines de lucro, y, de acuerdo con el Banco Mundial, dos de cada tres hondureños son pobres.

Honduras es la segunda fuente de migrantes detenidos en la frontera de Estados Unidos, después de Guatemala.

¿Tercer país seguro?