Aktau. Tras más de 20 años de complicadas negociaciones con el petróleo, el gas y el caviar en juego, los jefes de Estado de Rusia, Irán, Kazajistán, Azerbaiyán y Turkmenistán firmaron un acuerdo histórico para definir el estatuto del mar Caspio.

Reunidos en el puerto kazajo de Aktau, los cinco países que bordean el Caspio llegaron a un acuerdo sobre el estatus de este mar interior marina, en pleno vacío jurídico desde la disolución de la Unión Soviética, a la que pertenecían todos los Estados salvo Irán, con el que existía un acuerdo, caduco en la actualidad.

El anfitrión de la ceremonia, el presidente kazajo Nursultan Nazarbayev, celebró un “evento histórico”.

El presidente ruso, Vladimir Putin, habló por su parte de un tratado cuyo “significado marcará una época” y llamó a una mayor cooperación militar entre los países del mar Caspio para “asegurar la paz” en la región.

Según Nazarbayev, los principales puntos del nuevo acuerdo mencionan la autorización de la construcción de gasoductos submarinos para el transporte de hidrocarburos, cuotas de pesca definidas para cada país y la prohibición de cualquier presencia militar de terceros países en el Caspio.

Sin embargo, el nuevo acuerdo firmado este domingo, precedido de una reunión el sábado de los jefes de la diplomacia de los cincos países, no pondrá fin a todas las disputas en torno a este mar cerrado, el mayor del mundo de este tipo.

Aun así, debería ayudar a rebajar tensiones en la región, que alberga grandes reservas de hidrocarburos, estimadas en casi 50,000 millones de barriles de petróleo y cerca de 300 billones de m3 de gas natural.

Según el Kremlin, el acuerdo preserva la mayor parte del Caspio como zona compartida, pero divide entre los cinco países los fondos marinos y los recursos submarinos.

Turkmenistán, uno de los países más herméticos del planeta, parece ser uno de los grandes beneficiados por este acuerdo. Este país de Asia Central, rico en hidrocarburos, espera poder construir en el fondo del Caspio gasoductos submarinos para poder exportar su gas a los mercados europeos a través de Azerbaiyán.