El expresidente del gobierno  español, Felipe González, aseguró que si él estuviera en la situación en la que se encuentra el actual jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, “cedería el paso”.

“Resulta muy difícil ponerse en la piel de Rajoy. Ahora, si me preguntan qué haría yo en la situación en la que está Rajoy, si cedería el paso, la respuesta es sí. Y con muchísimo gusto”, aseguró en una entrevista en el diario El Mundo.

Según González, el gobierno se ha “equivocado” a la hora de gestionar la crisis política en Cataluña y cree que “haber acudido al 155 sin necesidad de protegerse debajo de la falda o de la toga de la magistratura”. De hecho, considera “rara” la “interpretación preventiva” del Tribunal Constitucional ante el intento de investidura de Carles Puigdemont y cree que, al hacerlo, “dejó de ser un órgano fuera del orden jurisdiccional para ser otra cosa”.

En todo caso, cree que “grave irresponsabilidad de la situación institucional de Cataluña es la grave irresponsabilidad de Puigdemont y de su entorno” y recuerda que el expresidente de la Generalitat tiene derechos pero “no está exento de obligaciones”. “Una persona que está acusada de cometer delitos graves no puede pretender que, pasando por un proceso electoral, queda inmune e impune”, destaca.

Sobre la situación política nacional, cree posible que “se consolide una división política mucho más plural”, aunque advierte de que en un contexto de “crisis en la gobernanza de la democracia representativa” las fuerzas políticas tradicionales son “el factor más serio” que hay.

En el caso del PSOE, se muestra confiando en que “ha tocado suelo” pero advierte que en estos momentos no hay un “proyecto de país” que responda a “desafíos” como “la desigualdad implícita en el fenómeno de la globalización, la lucha entre el nacionalismo aislacionista contra una inserción en una economía global”.

Al ser consultado por los fenómenos de corrupción, asegura que le “perturba que haya gente que vote a quien se sabe que roba dinero público” y señala que los socialistas pagaron “más alto el precio de la corrupción que el PP”.