Ciudad de México/Washington. El Gobierno del presidente Joe Biden no va a intervenir en asuntos internos de México, pero se acerca el momento de decir algo, sobre todo, en el tema del retroceso democrático, comenta Duncan Wood, Vicepresidente de Estrategia del Wilson Center durante un evento organizado ayer 28 de septiembre, por el periodista José Buendía.

Después de que el presidente Biden enviara un mensaje grabado al presidente López Obrador con motivo de la celebración de los 200 años de la independencia de México, varios funcionarios del Gobierno federal intentaron traducir el detalle como una demostración de la buena relación entre los dos gobiernos, sin embargo, la cancelación del secretario de Estado, Antony Blinken, para asistir al evento del pasado lunes, envía otra señal.

Funcionarios estadounidenses a los que Duncan Wood ha consultado en Washington revelan que “no quieren sacrificar una relación importante, si se pueden solucionar problemas (por incumplimiento de lo acordado en el T-MEC) a través de las instancias legales que propone el mismo acuerdo comercial”, comenta Wood.

Sobre el retroceso democrático, indica varios ejemplos: “Hemos vistos varios ataques en contra de instituciones, como el Instituto Nacional Electoral (INE); ataques a la sociedad civil; ataques a los científicos y; ataques a los medios de comunicación”.

“Aquí en Washington, preocupa”, concluye Duncan Wood.

Brenda Estefan, analista internacional y exfuncionaria en la embajada de México en Washington y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), comenta que el presidente Biden no ha actuado en contra del presidente López Obrador “porque tiene una agenda internacional muy compleja: la salida de Afganistán o su conflicto con Francia (por la alianza nuclear con Australia y Reino Unido, y la cancelación de contrato de compra de submarinos).

Sin embargo, luego de diversas críticas del presidente López Obrador hacia Estados Unidos, “se han tolerado las provocaciones por la complejidad de la relación”, indica Estefan.

Respuesta de la Casa Blanca

El 16 de septiembre, la presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel como invitado estelar del presidente durante el desfile militar, “fue una provocación directa, intentaron sacar una reacción. Blinken no fue a México para compensar la presencia del dictador” cubano durante el desfile, señala el vicepresidente del Wilson Center.

“La forma en que reacciona el presidente Biden no es brutal como lo hacía Donald Trump.

“El presidente López Obrador ha criticado mucho a Estados Unidos porque ayuda (a través de USAID) a una ONG (Mexicanos Contra la Corrupción). Y su respuesta (de Biden) fue: dar más dinero” a la ONG.

Una de las líneas rojas de Washington en su relación con México es que “existe un patrón de comportamiento: AMLO y Morena son mucho más autoritarios de lo deseable, en la opinión de muchos en Washington. Por eso podría amenazar la estabilidad del país”.

El presidente colombiano Iván Duque visitó el Wilson Center la semana pasada. Sobre el proyecto de desparecer a la OEA, Duque le comentó a Wood que le parecía “un absurdo” no contar con Estados Unidos.

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