Finlandia es la nación más feliz del mundo, según un sondeo anual publicado el miércoles que encontró que los estadounidenses estaban cada vez menos contentos a medida que crece la riqueza de su país.

El Informe de Felicidad Mundial (World Happiness Report) clasifica a 156 países por su nivel de felicidad, basándose en factores como la esperanza de vida, el estado del bienestar y el nivel de corrupción. Por primera vez este año, el reporte incluye a los migrantes, que fueron evaluados en 117 de las naciones.

Burundi quedó en el último lugar del Reporte de la Felicidad 2018 publicado por la Red para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, que categoriza a 156 países según aspectos como el PIB per cápita, ayuda social, expectativa de vida saludable, libertad social, generosidad y ausencia de corrupción.

Aun con sus inviernos duros y oscuros, los finlandeses dijeron que el acceso a la naturaleza, seguridad, cuidado infantil, buenas escuelas y salud gratuita estaban entre las mejores cosas en su país.

Finlandia, con una población relativamente homogénea, tiene unos 300,000 extranjeros y residentes de origen foráneo entre sus 5.5 millones de habitantes. Las mayores comunidades inmigrantes provienen de otros países europeos, pero también de Afganistán, China, Irak y Somalia.

Finlandia destronó a Noruega y saltó del quinto lugar de 2017. Los diez primeros lugares de este año, como siempre dominados por los países nórdicos, son Finlandia, Noruega, Dinamarca, Islandia, Suiza, Holanda, Canadá, Nueva Zelanda, Suecia y Australia.

Estados Unidos quedó en la posición 18, cuatro puestos bajo su ubicación de 2017. Reino Unido quedó en el sitio 19, mientras que Emiratos Árabes Unidos, en el vigésimo.

Uno de los capítulos del reporte trata de problemas de salud de reciente aparición como obesidad, depresión y la crisis del opio. En Estados Unidos en particular esos factores han crecido más rápidamente que en la mayoría de los otros países.

Si bien el ingreso per cápita ha tenido un alza destacada en los últimos cincuenta años, la felicidad se ha visto afectada por el debilitamiento en las redes de ayuda social, el alza percibida en la corrupción en el gobierno y empresas, y una menor confianza en las instituciones públicas.

Por primera vez desde 2012, cuando se empezó a elaborar el informe, el texto incluyó una medición de la felicidad de los inmigrantes nacidos en territorio extranjero en 117 países. En el primer lugar estaba Finlandia, mientras que el último lugar fue para Siria, atrapada en una guerra civil que se ha prolongado por años. 

El economista John Helliwell, un codirector del World Happiness Report, observó que todas las naciones del "top 10" obtuvieron las máximas calificaciones en felicidad general y felicidad de los inmigrantes. La felicidad parece ser contagiosa en una sociedad, informó.

"La conclusión más sorprendente del informe es la notable congruencia entre la felicidad de los inmigrantes y los locales", dijo Helliwell. "Los que migran a países más felices ganan, los que van a países menos felices pierden".

Meik Wiking, director del Instituto de Investigación de la Felicidad, con sede en Copenhague, dijo que los cinco países nórdicos que siempre aparecen en los puestos más altos del índice "aciertan en el sentido de crear buenas condiciones para la buena vida", algo que descubren los recién venidos.

Dijo que la felicidad revelada en el estudio deriva de los sanos niveles de libertad personal y seguridad social que compensan con creces el hecho de pagar "algunos de los impuestos más elevados del mundo".

"En pocas palabras (los países nórdicos) saben convertir la riqueza en bienestar", dijo Wiking. Las conclusiones sobre los inmigrantes revelan que "las condiciones bajo las cuales vivimos tienen gran importancia para nuestra calidad de vida: que la felicidad no es solo cuestión de elección".

erp