Con la muerte de Osama Bin Laden y una creciente presión del Congreso para recortar el esfuerzo y gasto de la guerra en Afganistán, la Casa Blanca parece estarse inclinando por favorecer una pronta reducción de sus fuerzas en dicha nación, coinciden legisladores y funcionarios del gobierno.

Altos funcionarios del gobierno inicialmente favorecieron una estrategia de enfocarse a eliminar a líderes de la insurgencia, en vez de un plan de contrainsurgencia más amplio, caracterizado por muchas tropas, que fue la estrategia que a final de cuentas adoptó el gobierno de Barack Obama.

En los debates que vienen, dichos funcionarios plantearán que la muerte de Bin Laden demuestra que la táctica de contraterrorismo que se enfoca en la eliminación de líderes, resulta más confiable y efectiva en costos para la siguiente etapa de una guerra que ya dura una década.

Aún antes de la muerte de Bin Laden, la confluencia de la crisis nacional de deuda, las elecciones presidenciales del 2012 y los eventos más recientes han servido para impulsar el argumento de que la intención del gobierno de reconfigurar el gobierno y la economía afganos fue mucho más allá de la meta de defender la seguridad nacional de Estados Unidos.

Los gastos actuales de más de 10,000 millones de dólares al mes son fundamentalmente insostenibles y el gobierno debe clarificar con urgencia tanto su misión como una estrategia de salida para Afganistán , dijo el senador de Massachusetts, John Kerry.

Un funcionario del Departamento de Estado, quien está involucrado en la política hacia Afganistán, dijo: No habrá reconfiguración de la estrategia que llevó a más de 30,000 tropas adicionales y cientos de diplomáticos a la zona de guerra desde principios del año pasado. Estamos en una ruta precisa (para el retiro de tropas) establecida por el Presidente .

Sin embargo, el funcionario, que pidió no ser identificado, agregó que la muerte de Bin Laden podría tener un impacto importante en el calendario establecido para el retiro de tropas , que debe iniciarse en julio próximo y concluir hacia finales del 2014

Tanto la secretaria de Estado, Hillary Clinton, como el secretario de la Defensa, Robert Gates, coinciden con Kerry en que no es aconsejable seguir gastando tanto dinero en una guerra que parece no tener fin y así se lo han hecho saber al presidente Obama.