En todos lados a los que se voltee en esta elección, uno se entera acerca de la influencia de los Super PACs.

Pero enfocarse en qué tanta influencia estos grupos, que pueden aceptar contribuciones ilimitadas, pero tienen que informar de todo lo recaudado y gastado a la Comisión Federal de Elecciones, aportan a la carrera, hace que se pierda por completo el punto.

Si se busca la verdadera arma secreta de los donantes y los estrategas conservadores en las elecciones de noviembre, no se necesita mirar más allá de los grupos sin fines de lucro, como el GPS Crossroads y Americans for Prosperity. Estos grupos, que se organizan de la misma manera que las organizaciones sin fines de lucro conocidas como 501 (c) y regidos por el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en español) son libres de aceptar donaciones ilimitadas, pero a diferencia de los Super PACs no están obligados a revelar las fuentes de dichas contribuciones.

Y según una investigación realizada por el sitio web de periodismo e investigación Pro Publica, GPS Crossroads y Americans for Prosperity por sí solos han gastado, en esta elección, más que todos Super PACs y que los comités de los partidos en anuncios de televisión hasta la fecha.

Aquí está un gráfico que detalla dicho gasto:

Así como el gráfico anterior lo deja muy claro, mientras que los Super PACs reciben toda la atención, es la sección de los grupos 501 (c)(4) quienes hacen el verdadero trabajo pesado financiero de la campaña. Y, debido a los caprichos de la ley del IRS, nunca se sabrá de donde vino ese dinero.