La CIA utilizó un nuevo tipo de aviones no tripulados e indetectables para el radar con el fin de volar docenas de misiones secretas en el espacio aéreo paquistaní y así poder monitorear el complejo donde fue eliminado el líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, según funcionarios del actual y del anterior gobierno.

La utilización de aviones no tripulados, diseñados para evadir la detección del radar y operar a grandes alturas, permitió a la agencia llevar a cabo vuelos sobre el complejo de Abbottabad durante los meses previos al asalto del 2 de mayo, con objeto de captar videos de alta resolución que los satélites eran incapaces de proporcionar.

Los aviones permitieron a la CIA planear sin ser detectados mucho más allá de los límites impuestos por Pakistán a los vuelos teledirigidos de otras aeronaves estadounidenses, como los Predator y los Rea­per que rutinariamente efectúan ataques contra las milicias cerca de la frontera con Afganistán.

Según la CIA, se decidió el uso de los nuevos aviones porque era necesario ver más de lo que estaba ocurriendo, de lo que permitían otras plataformas de vigilancia , según un funcionario familiarizado con la operación, pero que al igual que otros pidió el anonimato para poder discutir temas sensibles con toda libertad.

La estrategia de monitoreo también involucró satélites, sofisticados equipos de espionaje y un equipo de agentes de la CIA establecido en una casa segura de Abbottabad. La agencia declinó hacer comentarios al respecto.

SEVERAS CRÍTICAS

Las frecuentes incursiones secretas de la CIA en el espacio aéreo paquistaní destacan el nivel de desconfianza entre Estados Unidos y un país que ha sido descrito con frecuencia como un aliado clave en la guerra contra el terrorismo, un aliado que ha recibido miles de millones de dólares en ayuda de Washington.

El jefe de la Inteligencia paquistaní, general Ahmed Shuja Pasha, presentó la semana pasada su renuncia por la incapacidad del gobierno de detectar o prevenir una operación estadounidense que, dijo, constituye una violación a la soberanía de Pakistán .

Tanto el Ejército como el servicio de inteligencia han sido duramente criticados por no haberse enterado de que Bin Laden llevaba tal vez años viviendo en una ciudad muy cerca de la élite militar.

Los nuevos aviones representan un avance notable en la capacidad de aeronaves no tripuladas, que han sido el arma preferida de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo a partir de los ataques del 2001.