Funcionarios estadounidenses en Washington e Islamabad exigieron este miércoles a Pakistán que proporcione respuestas a preguntas específicas sobre Osama Bin Laden y todo lo referente a su residencia en una pujante ciudad paquistaní, rodeada de instalaciones militares.

En reuniones en ambas capitales con interlocutores militares de inteligencia y diplomáticos, funcionarios de Pakistán fueron cuestionados sobre quién construyó el complejo y avanzado sistema de seguridad donde se refugiaba Bin Laden. Se les solicitó nombres de testigos que puedan aportar datos sobre los visitantes al complejo.

En Washington, muchos legisladores coincidieron en que va más allá de toda lógica que Bin Laden haya podido ocultarse a simple vista durante años, sin algún nivel de complicidad por parte de Pakistán. Algunos piden que se reconsidere la ayuda anual de 3,000 millones de dólares que EU aporta a Pakistán, mientras otros, como el líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, John Boehner de Ohio, afirmó: No es el momento de retirarse de Pakistán .

Lo que resulta evidente es que la respuesta de Pakistán a los cuestionamientos habrá de determinar el futuro de la frágil relación bilateral, así como el futuro de la guerra en Afganistán, según funcionarios de ambos países que pidieron el anonimato para poder discutir abiertamente sobre lo que consideran una coyuntura crucial.

Lo que está en juego no podía ser más relevante. Un rompimiento pondría en riesgo las aspiraciones de Washington de mantener los avances contra el Talibán en Afganistán y de llevar a la mesa de negociaciones a líderes insurgentes que se refugian en Pakistán. Además, dificultaría enormemente las misiones de la CIA en Pakistán, utilizando aviones teledirigidos contra objetivos insurgentes, pero con la cooperación y apoyos de inteligencia de Islamabad.

Algunos funcionarios de Washington perciben esta crítica coyuntura como una oportunidad sin precedente para cimentar la relación bilateral, buscando una cooperación paquistaní más comprometida para lograr el triunfo definitivo sobre los insurgentes.

En estos momentos resulta de vital importancia que Pakistán demuestre que está comprometido con EU en la guerra contra el terrorismo , afirmó un funcionario. Tras semanas de enfocarse en la operación misma, la Casa Blanca llevará a cabo reuniones de primer nivel de seguridad nacional esta semana sobre cómo optimizar la situación actual para obtener más cooperación de Pakistán.

Lo malo es que Pakistán no parece tener muy clara su posición. Enfrenta fuertes críticas interiores por una operación extranjera en su territorio y críticas internacionales de que es un refugio de terroristas. Por un lado, Islamabad protestó por la operación unilateral no autorizada , pero por el otro, se asignó crédito por haber ayudado a localizar a Osama.

Leon Panetta, director de la CIA, expuso que se ocultaron a Pakistán todos los detalles de la operación por temor a filtraciones.

CIA NO TENÍA CERTEZA SOBRE UBICACIÓN

El director de la CIA, Leon Panetta, quien supervisó la operación del lunes en la cual resultó muerto Osama Bin Laden, dijo ayer que las agencias de seguridad nunca tuvieron fotografías u otra evidencia de que el terrorista efectivamente viviera en el complejo donde se le encontró.

Nuestros analistas, en el momento en que el presidente Obama autorizó la redada, tenían entre 60 y 80% de certeza de localizarlo ahí , dijo Panetta en una entrevista con la revista Time. La realidad es que pudimos haber entrado sin que él estuviera ahí , aseveró.

Panetta comentó en otra entrevista que, en la confusión y la algarabía del momento, no sería extraño que haya habido errores en reportar los resultados, refiriéndose a que inicialmente se dijo que Bin Laden estaba armado y que se había escudado tras una mujer, de lo cual la Casa Blanca ya se retractó.

A pesar de la incertidumbre sobre el éxito de la operación, el presidente Obama la autorizó, comentó Panetta, pues tras meses de rastrearlo, había pocas posibilidades de enriquecer los datos que ya teníamos sobre su ubicación , que durante la mayor parte de una década había sido un juego de adivinanzas.

Panetta enfatizó que los comandos que se llevaron el cuerpo de Bin Laden también encontraron mucho más de lo que esperábamos , pues, aparte de la computadora portátil, se llevaron dispositivos de almacenamiento de datos, fotografías, documentos personales de Bin Laden y muchas cosas más, todo lo cual ya fue enviado a la sede de la CIA en Virginia, para su análisis.

Mike Rogers, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, hizo burla a la Casa Blanca por dar la apariencia de estar explotando la muerte del guerrillero. (Greg Miller y Joby Warrick)