Donald Trump despidió abruptamente al director del FBI, James Comey, porque, dijo, es necesario para restaurar la confianza del público en la agencia policial más importante del país tras varios meses de agitación.

El FBI es una de las instituciones más respetadas y queridas de nuestra nación, y el día de hoy marcará un nuevo comienzo para la joya de la corona de las agencias policiales , afirmó Trump en un comunicado.

NI miles, nI clasificados

La presidencia hizo el sorpresivo anuncio poco después que el FBI enviara al Congreso una carta para corregir información del testimonio que la cabeza del FBI dio bajo juramento en el Capitolio la semana pasada. El funcionario de 56 años les dijo a los legisladores que Huma Abedin, asesora de la excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton, había enviado cientos y miles de correos electrónicos a la computadora portátil del esposo de Abedin, incluidos algunos con información secreta.

En la carta de dos páginas a la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado, el FBI asegura que sólo un pequeño número de los miles de correos electrónicos hallados en esa computadora habían sido enviados desde otra parte, mientras que la mayoría simplemente fue respaldada desde dispositivos electrónicos.

La mayoría de las cadenas de correos electrónicos con información secreta que estaban allí no llegaron desde otro correo electrónico, señaló la agencia policial.

En el 2013, el presidente Barack Obama nominó a Comey para que dirigiera el FBI durante 10 años. Elogiado por su independencia e integridad, el funcionario lleva tres décadas laborando en agencias policiales y no se ha visto libre de controversias.

El despido de Comey se da días después que testificó en el Capitolio sobre la investigación del FBI a la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado y a las posibles conexiones entre Moscú y la campaña de Trump.

Duramente criticado

El entonces candidato Trump pidió a Rusia hackear los sistemas informáticos de la campaña de Hillary Clinton, su contrincante. Al FBI no le gustó nada la petición.

Trump se burló del FBI por no sancionar a Clinton por el mal uso de servidores de correo privados para comunicaciones oficiales cuando era secretaria de Estado (2009-2013) a 11 días de las elecciones.

Comey reculó e inició la reapertura de la investigación a pocos días de la elección presidencial.

Clinton comentó hace dos semanas que de no haberse reabierto el caso, ella hubiera ganado las elecciones.

Queda claro que el mal manejo de crisis sobre el tema ruso por parte de Trump no termina con el despido de Comey. El problema no ha sido resuelto.