El presidente Donald Trump anunció la tarde el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, promesa icónica de su campaña electoral.

Con la decisión, Trump pone en peligro las alianzas de su país y, sobre todo, obstaculiza el esfuerzo mundial para hacer frente al calentamiento del planeta.

El día de hoy, Estados Unidos cesará toda implementación del Acuerdo de París y las pesadas cargas financieras y económicas impuestas a nuestro país , inició el presidente al inicio de su discurso.

Su decisión detonó alarmas en el mundo. Líderes políticos y grupos ambientalistas interpretaron esto como una abdicación irresponsable del liderazgo estadounidense. Para el presidente Trump la decisión es una reafirmación de la soberanía de Estados Unidos .

El mandatario estadounidense no perdió la oportunidad de señalar a Barack Obama como responsable de la firma de un acuerdo abusivo para los trabajadores y empresas estadounidenses .

Desde su llegada a la Casa Blanca, una obsesión anti-Obama ha empujado a Trump a desmantelar programas y leyes de su sucesor.

Al leer el anuncio en el Jardín de la Rosa de la Casa Blanca, Trump dijo que el Acuerdo de París tiene impactos negativos para la industria manufacturera y pone en riesgo a los Estados Unidos de situarlo en desventaja permanente con China, India y otras potencias emergentes.

También comentó que de seguir las restricciones del acuerdo sobre futuras emisiones de gases de efecto invernadero, equivaldría a poner bajo llave los enormes recursos energéticos que tiene Estados Unidos.

Pittsburgh no es París

Fui elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, no de París , dijo Trump, cuyo discurso lo integró con frases largas y, en ocasiones, incoherentes.

A aquellos que pidieron a Trump permanecer en el acuerdo climático les envió un mensaje. El mandatario dijo que estaba abierto a la negociación de un nuevo acuerdo que, desde su punto de vista, sería más justo para los intereses estadounidenses.

Para cumplir con mi deber solemne de proteger a Estados Unidos y a sus ciudadanos, nuestra nación se retirará del Acuerdo Climático de París, pero iniciará negociaciones para volver a entrar a un nuevo acuerdo de París o en un acuerdo con nuevos términos que sean justos para Estados Unidos, para los negocios, para sus trabajadores, su gente, sus contribuyentes , agregó Trump.

No dejó de recordar que poco le interesa la negociación de un nuevo acuerdo. Si podemos llegar sería genial, si no lo podemos lograr, estará bien .

El presidente afirmó que el cumplimiento del Acuerdo de París le costaría a Estados Unidos cerca de 3 billones de dólares y se perderían 6.5 millones de puestos de trabajo por lo que consideró injusto para el país mantenerse en el acuerdo.

Risas, ¿de quién?

El discurso, a veces desfigurado, a veces caricaturesco, cayó en lo ridículo cuando dijo que el acuerdo producía risa a varios países por el daño que genera a Estados Unidos.

El resto del mundo aplaudió cuando firmamos el Acuerdo de París , señaló Trump. Ellos se volvieron locos. Estaban tan felices. Por la sencilla razón de que nos pusieron en una enorme desventaja económica .

Múltiples expresiones de rechazo entre políticos estadounidenses surgieron inmediatamente después del mensaje de Trump. Una de ellas fue la del senador demócrata Chris Murphy . En su cuenta de Twitter escribió: Querido planeta, lo sentimos. Aguanten. En tres años y medio lo solucionaremos. Lo prometemos .

No es el mundo de Disney

El presidente y director general de Walt Disney Company, Bob Iger, renunció a su puesto en un comité de asesoría de la Casa Blanca en respuesta a la medida de Trump.

Iger tuiteó su decisión, pocas horas después de que Elon Musk, director general de la automotriz Tesla, anunciara su salida del comité. Iger argumentó que era cuestión de principios.

El creador y director general de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció en un mensaje en su red que la medida de Trump es mala para el medio ambiente, mala para la economía, y pone en riesgo el futuro de nuestros hijos .

La polémica apenas inicia.Vendrá un largo periodo en el que se hablará sobre el clima; vendrán muchos debates. Y Trump lo sabe.