La administración Trump ordenó la expulsión de 60 agentes de inteligencia y diplomáticos rusos en Nueva York y Washington, y el cierre del consulado ruso en Seattle, uniéndose de esta forma a sus aliados europeos, en represalia por el envenenamiento de un exespía ruso en Gran Bretaña.

Altos funcionarios del gobierno de Trump señalaron que 12 de los 60 expulsados trabajan en la misión de Naciones Unidas (en Nueva York) y el resto, 48, lo hacen en la embajada (en Washington), todos, de acuerdo con las fuentes, de manera encubierta, es decir, como agentes.

A partir del 2 de abril, el Consulado ruso en Washington tendrá que cerrar sus puertas. Fuentes revelaron que la ubicación del mismo es estratégica debido a que se encuentra muy cerca de una base submarina estadounidense.

Las acciones fueron tomadas en respuesta al ataque que sufrió el exespía ruso Sergei Skripal y su hija Yulia, a través de un agente nervioso, el 4 de marzo en Salisbury, Inglaterra, y en el que la primera ministra Theresa May culpa a Moscú de haberlo maquinado. La muestra de solidaridad europea hacia el Reino Unido sorprendió luego de las tensas relaciones en la negociación del Brexit.

La decisión de Estados Unidos se realizó en coordinación con 15 naciones europeas, que casi de manera simultánea anunciaron la expulsión de diplomáticos rusos en un claro intento de romper con la red de inteligencia que tiene el Kremlin desplegada en Europa.

Funcionarios estadounidenses dijeron que el gobierno ruso recibió una notificación previa sobre las expulsiones, y que los diplomáticos y los oficiales de inteligencia seleccionados tienen siete días para abandonar Estados Unidos.

Los rusos tienen alrededor de 100 agentes de inteligencia distribuidos en Washington, Nueva York y San Francisco, comentaron exfuncionarios estadounidenses.

La decisión pone en desventaja al FBI, ya que realiza labor de contrainteligencia al espiar a los rusos dentro de Estados Unidos.

La lista

Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Dinamarca, España, República Checa, Finlandia, Rumania, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Ucrania y Canadá anunciaron que van a expulsar a diplomáticos o agentes de inteligencia rusos.

En total (fuera de Estados Unidos) al menos 28 rusos serán expulsados de las naciones de la Unión Europea, junto a 13 de Ucrania y cuatro de Canadá. Entre los países de la UE, el número de expulsados oscila entre uno y cuatro. Francia, Alemania y Polonia encabezan la lista de cuatro expulsados. Canadá también se sumó a la lista de cuatro expulsados.

La ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, dijo que “los cuatro han sido identificados como oficiales de inteligencia o individuos que han utilizado su condición diplomática para socavar la seguridad de Canadá o interferir en nuestra democracia”.

Casa Blanca

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo: “Las acciones de hoy hacen que Estados Unidos sea más seguro al reducir la capacidad de Rusia para espiar a los estadounidenses y realizar operaciones encubiertas que amenacen la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo Sanders. “Con estos pasos, Estados Unidos y nuestros aliados y socios dejan claro a Rusia que sus acciones tienen consecuencias”.

Las acciones de Estados Unidos contrastan con los esfuerzos que realiza Trump para fomentar una relación cálida con Putin. Trump llamó por teléfono a Putin la semana pasada para felicitarlo por su victoria electoral, en contra de las recomendaciones que le hicieron sus asesores de seguridad.