Beirut. Una segunda ronda de conversaciones de paz para Siria comenzaron acremente ayer, debido a que las dos partes intercambiaron acusaciones sobre las interrupciones a las operaciones humanitarias en la ciudad de Homs y el gobierno sirio denunció presuntos asesinatos en masa en las cercanías de Hama.

El gobierno acusó a los batallones rebeldes islamistas de una masacre en un pueblo de la provincia central de Hama, lo que garantizó un comienzo tenso a las negociaciones en Ginebra.

Mientras tanto, las operaciones de ayuda en Homs, planeadas como una medida de fomento de confianza entre el gobierno y la oposición en las primeras conversaciones el mes pasado, han sido oscurecidas por la violencia, con ambas partes culpándose por violaciones en un supuesto alto al fuego.

Los bombardeos y disparos dirigidos en contra de los trabajadores humanitarios, quienes intentaban llegar a las zonas controladas por los rebeldes de Homs, fueron un recordatorio de las complejidades que existen para llevar a cabo incluso las concesiones más pequeñas, en una guerra civil donde los acontecimientos en el campo de batalla han superado constantemente la diplomacia. Las líneas de batalla están en constante cambio, con el Estado Islámico de Irak y el Levante retirándose de sus bases en la zona rica en petróleo de Deir ez-Zor, después de las luchas internas entre los rebeldes, ayer.

El régimen y su oposición no se reunieron hoy en Ginebra; en cambio, mantuvieron reuniones por separado con el mediador de la ONU, Lakhdar Brahimi. Con las tensiones en su punto más álgido, no hay planes para que ambas partes se sienten en la misma habitación hoy.

El portavoz de la oposición, Louay al-Safi culpó al gobierno de los ataques a los trabajadores humanitarios en Homs y la muerte de al menos tres civiles.

Las negociaciones no pueden continuar mientras el régimen siga intensificando su violencia en contra del pueblo sirio , comentó a los reporteros después de su reunión con Brahimi.

Por su parte, el gobierno culpó a terroristas por la interrupción.

¿Cómo podemos disparar en contra de nosotros mismos? , afirmó el vicecanciller sirio, Faisal Mekdad. Esto es ridículo .

Aun así, el supuesto cese al fuego se extendió por tres días más desde ayer y más de 460 civiles fueron evacuados, según las autoridades sirias, con lo que el total de evacuados desde el viernes asciende a más de 1,000 personas.

Existen desacuerdos sobre la agenda de la reunión de Ginebra con el gobierno sirio, que insiste en que las conversaciones se centran en acabar con el terrorismo, mientras que la oposición está ansiosa por abordar la cuestión fundamental de la transición política.

Temas que incluyen el intercambio de prisioneros y el acceso humanitario probablemente se discutirán lateralmente, manifestaron varios diplomáticos presentes en las negociaciones.

Si el terrorismo no se detiene en Siria, se extenderá a los países vecinos y a todos los países del mundo , afirmó Mekdad ayer.

Siria aseguró haber presentado a las Naciones Unidas una declaración condenando los asesinatos en el pueblo prorégimen de Maan, en Hama, hogar de alauitas, miembros de la misma secta a la que pertenece el presidente Bashar al-Assad.