Washington. Un tuit reciente de Alicia Hernan, cuya cuenta de Twitter la describe como esposa, madre y amante de la paz, no escatimó palabras sobre sus sentimientos contra el presidente Donald Trump: “Ese estúpido imbécil no lo entiende, crea malhechores, escupe palabras llenas de odio y crea miedo a los ‘otros’, su mensaje se ha extendido a los fanáticos de todo el mundo”.

La cuenta @AliciaHernan3, fue lo que los investigadores de la desinformación llaman un títere de calcetín, un tipo de persona ficticia perfeccionada por los rusos en la web cuando intentaban influir en las elecciones del 2016.

Sin embargo, no fueron los rusos, sino los iraníes, quienes crearon a Alicia, cuyo perfil es parte de las más de 7,000 cuentas falsas de Irán que Twitter ha cerrado en loque va del año.

Pero Irán está lejos de ser la única nación que tiene capacidad sustancial para realizar operaciones de influencia al estilo ruso en Estados Unidos antes de las elecciones del 2020.

Eso significa que es probable que los votantes estadounidenses sean atacados en la próxima campaña por más desinformación extranjera que nunca, dicen los que estudian tales operaciones.

El exasesor especial Robert Mueller III destacó en su comparecencia que además de Rusia, en su interferencia en las elecciones del 2016, otros países habían desarrollado capacidades similares con un estilo similar.