Roma.- Expertos artificieros detonaron el sábado de forma controlada un dispositivo explosivo en el exterior de la planta de Alcoa en la isla italiana de Cerdeña, en una escalada de las tensiones por los planes de la firma estadounidense de aluminio de cerrar la fábrica.

La explosión controlada del dispositivo, formado por ocho barras de lo que en un principio parecía gelignita -una forma de dinamita-, fue emitida por la televisión italiana.

La agencia italiana de noticias ANSA dijo que el artefacto también estaba equipado con un detonador que habría permitido activarlo a distancia.

Esto último no fue confirmado por una fuente de la policía local, que dijo que la naturaleza del paquete aún no estaba clara.

"Los expertos siguen trabajando para establecer si podría haber explotado", dijo a Reuters.

Los equipos artificieros acudieron al lugar después de que una llamada anónima alertara a ANSA de que se había dejado el dispositivo frente a la fundición en Portovesme, en la isla mediterránea de Cerdeña.

El Gobierno del primer ministro italiano, Mario Monti, está muy presionado por los sindicatos para salvar la planta de Portovesme, que no resulta rentable.

En la fundición trabajan 500 personas y otras 1.000 dependen directamente de la planta. Su cierre sería un gran golpe para una isla, que ya sufre un desempleo del 15 por ciento.

Tres trabajadores acamparon esta semana durante tres noches sobre la torre de agua de la fábrica, a 60 metros de altura, para protestar contra su cierre gradual.

Alcoa ha dicho que el cierre progresivo, que comenzó el 1 de septiembre, seguirá adelante, pero que la fundición podría mantenerse durante otro año "lista para ser restaurada por otro operador, si aparece uno", de acuerdo con un comunicado divulgado el viernes.

Representantes de la empresa tienen previsto reunirse el lunes en Roma con las autoridades italianas y los sindicatos para abordar el cierre de la planta y cualquier posible oferta.

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