Hanoi. El gobierno de Barack Obama anunció el lunes el levantamiento total del embargo impuesto por Estados Unidos, desde hace mucho tiempo, a la venta de armas letales a Vietnam, una decisión que refleja la creciente preocupación por la influencia militar de China e ilustra el mejoramiento de las relaciones bilaterales entre dos antiguas naciones enemigas.

Obama dio a conocer la nueva disposición durante una conferencia de prensa con el presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, durante su primera visita al país. Obama hizo hincapié en que su decisión refleja una maduración de las relaciones, al profundizar la inversión y la seguridad económica, cuatro décadas después de finalizar la Guerra de Vietnam.

Hace dos años, la administración de Obama alivió partes del embargo de armas que había estado en vigor desde 1975, esto para ayudar a reforzar la seguridad marítima de Vietnam en el Mar del Sur de China, donde China ejerce un control más fuerte en los corredores cruciales de transporte marítimo, lo que ha enfurecido a Vietnam, Filipinas y otras naciones que reclaman su soberanía.

Con el secretario de Estado, John Kerry, un veterano de la Guerra de Vietnam, en primera fila, el presidente anunció un nuevo momento en la relación bilateral. El levantamiento de la prohibición asegurará que Vietnam tenga acceso a los equipos que necesita para defenderse y elimina un vestigio persistente de la Guerra Fría .

Sin embargo, Obama reconoció, que Estados Unidos y Vietnam comparten un interés común sobre las provocaciones de China en la región, y reiteró una promesa anterior sobre que Estados Unidos continuará volando, navegando y operando siempre que el derecho internacional lo permita .

La nueva disposición permitiría a Estados Unidos vender armas militares a Vietnam, basándose en las mejoras del país en materia de derechos humanos y libertad de expresión, dijeron funcionarios de la Casa Blanca.

Antes de la visita de Obama, defensores de derechos humanos en Estados Unidos habían pedido a la administración mantener la prohibición de armas hasta que se visualizara un avance en el país, que es gobernado por el Partido Comunista.

Obama reconoció que entre los dos países hay todavía diferencias en cuanto a derechos humanos, pero destacó los avances en Vietnam.

El fin del embargo de armas supondrá un impulso psicológico para los líderes de Vietnam, que buscan contrarrestar a una China cada vez más agresiva, pero no representará grandes cambios en las cuentas de resultados de empresas armamentísticas. El presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, elogió la mejora de las relaciones comerciales y de seguridad entre antiguos enemigos que se volvieron amigos y pidió una mayor inversión estadounidense en el país, al indicar que el comercio bilateral tiene un enorme potencial para crecer.