Bogotá.- La campaña para las presidenciales en Colombia dio un giro simbólico con la publicación la noche del lunes de un sondeo que da ganador a Antanas Mockus, del Partido Verde, excéntrico ex alcalde de Bogotá, matemático y filósofo, que le promete "decencia" al país.

" Estoy impresionado, la fuerza de la ola verde es enorme. Y, bueno, esa lección de trabajo en equipo se gestó en micro, en pequeña escala, con Sergio Fajardo", su aspirante a la vicepresidencia. Está funcionando y ha cobrado mucha fuerza propia", reaccionó el candidato verde este martes.

Según el más reciente estudio de la firma Ipsos-Napoleón Franco, Mockus registra 38% de intención de voto en la primera vuelta que se celebrará el 30 de mayo, mientras su principal rival, el oficialista Juan Manuel Santos, que hasta ahora lideraba las encuestas, tiene 29 por ciento.

Fulgurante ascenso

El candidato verde experimentó un fulgurante ascenso, ganando 18 puntos respecto a otra encuesta de la misma empresa de hace dos semanas, cuando sumaba 20% contra 30% de Santos. Si ningún candidato obtiene la mitad más uno de los votos, habrá segunda vuelta el 20 de junio.

Ante esa eventualidad, la encuesta -con un margen de error de 3.5%- otorga a Mockus la victoria en la segunda ronda, con 58% contra 37% de Santos.

"Esto nunca había ocurrido, todavía nos estamos devanando los sesos para entender", este fenómeno político, declaró a AFP el analista político León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris.

Lecciones del ayer

Colombia ya había experimentado sorpresas electorales, la más reciente en el 2002, cuando el entonces candidato Álvaro Uribe tambien ascendió rápidamente en las encuestas, a pocos meses de la contienda.

Pero León Valencia apuntó que en el caso de Uribe éste "venía de la clase política tradicional, y los políticos de distintos partidos se deslizaron hacia él. Aquí se está produciendo una cosa insólita, que es el deslizamiento de los propios electores sin que los políticos se muevan".

Mockus

A Mockus, ex alcade de Bogotá (1995-1997 y 2001-2003) de 58 años, hijo de inmigrantes lituanos, se le conocía por sus excentricidades, como cuando se bajó los pantalones ante un auditorio de estudiantes o se colgó una gran zanahoria del cuello para explicar a los bogotanos la orden de cierre temprano de los bares, porque los conejos son decentes, y se acuestan pronto.

Pero no únicamente por ello: como alcalde saneó las finanzas de la ciudad y desde que está en campaña multiplica los actos simbólicos, rechazando por ejemplo 4,000 millones de pesos (dos millones de dólares) de financiación pública, o anunciando tener la enfermedad de Parkinson.

Plantea el retorno de la "decencia" a la vida política colombiana, pero no cuestiona los logros de la mayoría oficialista en el campo de la seguridad, de la lucha contra la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas), frente a la cual promete "firmeza", ni tampoco sus reformas laborales de orientación neoliberal.

"La opinión pública cree que Mockus puede ser garantía de continuidad y al mismo tiempo agregar cosas que faltan: educación, transparencia y lucha contra la corrupción", explicó Claudia López, analista política y miembro de la colombiana Misión de Observación Electoral.

Y todo, ahora, va a depender de "la estrategia de Santos", según los dos analistas.

El candidato del Partido de la U (Partido Social de Unión Nacional, oficialista) centró hasta ahora toda su campaña en sus logros en materia de seguridad cuando fue ministro de la Defensa (2006-2009), y si persevera en esa estrategia "va a seguir estancado", porque los ciudadanos ya "dan por descontado que la seguridad va a seguir", dijo Claudia López.

"Pero aún puede ganar cualquiera", añadió. "Santos es un hombre con gran experiencia, con una campaña muy bien financiada, hábil y con una gran ambición".

"Hay un gran desconcierto en el bando de Santos y en la coalición de gobierno", consideró León Valencia, pero aún tienen un "aparato político, con redes duras en todo el país, del que carece Mockus".