La policía de la ciudad de Sydney comenzó la negociación con el hombre que entró a un café del centro financiero local y mantiene desde hace unas 12 horas a un número indeterminado de rehenes.

La policía fue alertada de la toma de rehenes en el Cafe Chocolat Lindt a las 9:45 horas (22:45 GMT del domingo), mientras Channel 7 reportaba casi de inmediato el hecho, pues sus estudios se ubican frente al sitio en crisis.

El café se ubica dentro de la Martin Place, un edificio de fines del siglo XIX en el distrito financiero y de negocios de Sydney, donde ahora se encuentra el Banco de Australia, entre otras sedes corporativas, y una estación ferroviaria.

De acuerdo a la información inicial, un hombre con camiseta blanca, gorra negra, apariencia de no haberse rasurado en varios días, tomó el café con un arma que llevaba dentro de una maleta deportiva azul.

El número de rehenes es indeterminado, pero la policía consideró "muy alta" la cifra de 10 empleados y 30 clientes dados por fuentes cercanas a la administración del café.

En los primeros momentos de la toma una bandera negra escrita en caracteres arábigos apareció en la vidriera del local, el cual está rodeado por otros comercios de comida rápida, que al igual que el conjunto de la plaza fueron desalojados.

Hacia las 16:00 horas (5:00 GMT) lograron escapar tres rehenes y 60 minutos después otros dos, sin que hayan trascendido declaraciones. En total se trata de dos mujeres, una de ellas empleada del negocio, y tres hombres.

La estación de radio 2GB afirmó que la madre de un aprendiz de plomería dijo haber recibido un mensaje de texto de su hijo informándole que estaba bien y en el mensaje siguiente le precisó que no podía decirle más.

La policía de Nueva Gales del Sur, donde se ubica Sidney, dijo que trata la situación como un evento terrorista y que su objetivo es lograr la liberación con vida de todos los rehenes.

El mensaje de la bandera negra refiere que hay un único Dios del cual Mahoma es su mensajero, sin que implique que el responsable de la acción pertenezca al Estado Islámico, como en los primeros momentos se estimó.

El comisionado de policía Andrew Scipione dijo que se buscará la liberación de todos los rehenes, en lo cual trabajan los mejores negociadores del mundo, pero declinó proporcionar otros detalles.

Durante el transcurso de la toma varios rehenes llamaron a diversos medios locales para revelar las demandas del secuestrador, sin embargo la policía pidió no difundirlas, lo que hasta el momento se ha respetado.

La policía también retiró la publicación de una página de Facebook de uno de los rehenes donde se habían colocado las demandas, y monitorea las redes sociales para saber si información adicional surge.

Por su parte el primer ministro australiano Tony Abbot declaró que ha recibido mensajes de solidaridad de varios líderes mundiales y afirmó que como en todas las situaciones, los australianos se enfrentarán al reto.

erp